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24 de abril de 2013

Como hacer una resiembra en el césped


Si queremos mantener una pradera de césped en óptimo estado estético, debemos evitar que aparezcan zonas clareadas sin césped o zonas amarilleadas, pues dan una pobre imagen de nuestro jardín.

Las cusas de este estado pueden ser variadas: enfermedades, falta de homogenización de la mezcla de semillas, accidentes, falta de riego, etc.



En estos casos es importante realizar una resiembra de césped en aquellas zonas afectadas, para lo cual adquiriremos una mezcla de semillas que sea igual que la del césped que ya tenemos sembrado. Esta mezcla se adquiere en viveros, garden centers o superficies de bricolaje y jardinería, y viene presentada en cajas de 1 kg.

Para empezar tenemos que preparar el terreno de las zonas con calvas, de igual forma que cuando se realiza la implantación del césped. Lo ideal, por tratarse de zonas pequeñas, es que se realice una cava manual con azada, para dejar la superficie afectada mullida.

La cava se realiza para mantener una buena estructura del suelo, su profundidad aproximada es de 15 cm, teniendo mucho cuidado de no afectar a las raíces del césped sano. Después de esta labor es aconsejable pasar el rastrillo, dejando el terreno alisado y libre de elementos extraños como piedras o hierbas.

También es aconsejable proporcionar abonado antes de la siembra incorporando 3 kg de mantillo/m2 y 20 g/m2 de abono mineral complejo 15-15-15.

El siguiente paso es el de realizar la siembra con la mezcla de semilla elegida, para lo cual lo mejor es realizar una siembra a voleo directamente sobre las calvas, ya que al tratarse normalmente de zonas pequeñas, es complicado realizar una siembra con una maquina sembradora.

Para finalizar tapamos la superficie recién sembrada con mantillo o abono orgánico equivalente, regamos abundantemente y mantenemos el riego los días posteriores. Al transcurrir aproximadamente unos 15 días empezará a emerger la nueva pradera de césped.

En Andalucía es muy frecuente encontrar praderas de grama y en este caso lo ideal es realizar una resiembra por esquejes. Los esquejes se recolectan de la propia pradera, y se plantan dejando un espacio de 8 cm entre uno y otro. Estos esquejes son especies estaloníferas que se propagan muy fácilmente por medio de los estolones de su sistema radicular.

Las mejores épocas para realizar una resiembra son el otoño y la primavera, sobre todo los meses de septiembre y mayo. Hay que especificar que en la zona continental conviene no realizarla durante los meses de diciembre, enero y febrero para evitar que no se produzcan heladas que afecten negativamente a las jóvenes plántulas en la nacencia. En la zona de clima mediterráneo, al ser más suave, es posible ampliar el periodo de resiembra a los meses próximos a septiembre y mayo.

En resumen, evitemos un mal aspecto de nuestra pradera, con la consiguiente pérdida de valor del mismo. Aprovechemos los meses de septiembre y mayo para dar a nuestro césped un estado visual y de uso óptimo.       

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2 comentarios:

  1. A pesar de no tener jardines pues vivo en apartamento me gustan mucho apreciarlos en otros lugares.Por eso realice una lectura poco profunda pero general ya que el saber no ocupa lugar. Me parecio muy interesante e instructivo y agrdezco mucho todo lo compartido Muchas Gracias

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  2. Muy buen resumen para tener nuestro césped homogéneo, verde y con el mejor aspecto. Enhorabuena.

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