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3 de diciembre de 2013

Techos verdes y jardines verticales. Luces y sombras

Los que siguen este blog con frecuencia saben que recientemente me inscribí en un curso sobre naturación urbana para poder profundizar en esta nueva tecnología, pues constituye una de las nuevas tendencias en el diseño de jardines. Una vez realizada dicha inmersión en este nuevo estilo de verde urbano quiero compartir con vosotros lo que en mi opinión son las luces y las sombras de la naturación urbana. Más allá de los distintos sistemas técnicos de naturación, que estoy seguro que muchos son muy buenos, quiero profundizar en si realmente contribuyen a un desarrollo urbano sostenible.

Sedum y Mesem protagonistas en este techo verde de la cubierta de LIPASAM en Sevilla

Con la naturación urbana se pretende rellenar de verde vegetación el medio urbano, crear corredores verdes que propicien la aparición de ecosistemas más naturales que mejoren la calidad de vida en las ciudades. Tradicionalmente un parque, un jardín o las alineaciones de arboles en las calles las podemos considerar como naturación urbana, pero van apareciendo nuevas tecnologías que favorecen la ampliación de esta lista en el verde urbano. Tanto techos verdes como jardines verticales son tecnologías de naturación que han aparecido recientemente y tienen como objetivo el de promover desarrollos urbanos sostenibles.
      
Y quiero recordar que la sostenibilidad no depende solo de la parte medioambiental, como ya escribí en mi post los tres pilares del jardín sostenible, sino que también depende de lo social y de lo económico. Por eso en esta entrada en el blog quiero expresar lo que en mi opinión son las luces y las sombras de la naturación urbana.

Techos verdes
 
Los techos verdes, que son sistemas de cubierta vegetal en azoteas de edificios, son para mí las luces dentro de la naturación urbana. Son capaces de absorber o fijar el CO2 atmosférico reduciendo la contaminación en las ciudades. También aíslan el interior de las edificaciones homogenizando el gradiente térmico, con lo que recuden el gasto energético en aclimatación de los edificios. Una buena manera de contribuir a ampliar el corredor verde que hemos hablado en ciudades, utilizando espacios infrautilizados en los tejados para acabar formando un espacio verde y vivo.

Para llegar a este estado de cobertura vegetal que realmente represente un sistema sostenible que favorezca el medio ambiente, que socialmente pueda servir como un lugar de esparcimiento y, que económicamente se pueda crear y mantener, es necesario contar con equipos multidisciplinares de trabajo compuestos por arquitectos, ingenieros, botánicos y jardineros.

De esta forma será posible crear espacios bien diseñados donde no haya problemas de impermeabilización de los tejados, se calculen correctamente las cargas necesarias que ha de soportar el edificio para mantener el sustrato donde se desarrollen las raíces de las plantas, se proyecten sistemas de riego eficientes y se elijan plantas como Sedum o Mesem que se encuentran adaptadas a vivir en una capa de sustrato de pequeño grosor. Pero también, por supuesto, otras variedades de especies adaptadas tanto a las condiciones climatológicas de la zona como a las características particulares donde van a crecer, vivir y desarrollarse.

En nuestro caso, España, especies que no posean grandes cantidades de aportes de agua y que no mermen los escasos recursos hídricos que disponemos. Especies de bajo requerimiento hídrico que contribuyan a un menor requerimiento de mantenimiento y a un equilibrio medioambiental coherente dentro de nuestras propias condiciones meteorológicas y geográficas.

Jardines verticales  

Para mí son las sombras de la naturación urbana. Los jardines verticales son sistemas de naturación de muros tanto de interior como de exterior. Consisten en colocar una estructura metálica que a su vez sostiene un fieltro con unos bolsillos fitotextiles donde se colocan las plantas. Estos sistemas son hidropónicos, esto quiere decir que las plantas desarrollan sus raíces directamente sobre el agua para obtener nutrientes debido a la escasez de sustrato. Por este motivo los jardines verticales se tienen que mantener en constante riego, para mantener las raíces húmedas y que no mueran plantas que no están adaptadas a vivir en este tipo de cultivo y con las raíces prácticamente al aire.

Para que nos hagamos una idea de lo que supone el gasto de agua de un jardín vertical, lo podemos equiparar con el consumo de gasto de agua con una pradera de césped en un campo de golf, que es el espacio verde que más agua requiere. Los campos de golf, por cierto, que son muy bonitos en Escocia donde los he visto y crecen muy bien debido a la pluviometría anual que tienen, pero que aquí en Andalucía, por mucho turismo que atraigan, me parecen un despilfarro de agua en una tierra tan necesitada del líquido elemento.

Pero en el caso de los jardines verticales hay que ir más allá, pues las plantas disponen de un sistema tan artificial para desarrollar sus raíces, que un solo fallo en el sistema de riego que provoque sequedad en el sustrato fitotextil, hace que la planta en cuestión de minutos se seque y muera. Este fenómeno no solo ocurre aquí en España donde la pluviometría es baja, sino también en Inglaterra donde los primeros jardines verticales se implantaron sin riego. Se pensó que con la alta pluviometría sería suficiente para mantenerlos hidratados y acabaron desapareciendo todas las plantas que contenían. Desde entonces empezaron a instalarse en el Reino Unido los jardines verticales con riego. Por este motivo, este gasto tan descomunal de agua, me hace dudar que un jardín vertical cumpla con el criterio medioambiental de sostenibilidad.

Otro aspecto que me hace dudar de la sostenibilidad ecológica de los jardines verticales es cuando se encuentran instalados en un lugar interior. Los muros vegetales de interior necesitan de iluminación para que las plantas puedan realizar la fotosíntesis, por lo que esta iluminación extra incrementa el gasto energético de la instalación.

Económicamente tampoco creo que los jardines verticales lleguen a ser muy sostenibles. Necesitan sistemas de control hidráulico complejo para mantener el riego siempre funcionando y al ser sistemas tan artificiales, donde se necesita la reposición de plantas con periodicidad anual, provoca un aumento del mantenimiento, que ha de ser cualificado, encareciendo aún más los sistemas de muros vegetales.

Por poner un ejemplo, en el curso que he realizado, han comentado que el jardín vegetal del Caixa Forum de Madrid se han planteado eliminarlo en varias ocasiones por su elevado coste de mantenimiento y de gasto de agua. Y estamos hablando de una de las entidades financieras más importantes del país, algo que me lleva hasta otro punto del que tenía dudas a la hora de hacer el curso: el posible mercado de venta que tienen los jardines verticales.

Ya escribí en este blog, que me parecía que en no existía mercado suficiente que justificase la aparición de tantos profesionales relacionados con el tema de los jardines verticales. Y lo cierto es que nuestro país es aún un mercado incipiente pues, por ejemplo, en el Reino Unido se factura al año más en instalación de jardines verticales que lo se lleva facturado en España desde que empezaron a implantarse los muros vegetales. Además, tengo la impresión que por su coste, la implantación y mantenimiento de jardines verticales esta aún reservada a clientes con un elevado poder adquisitivo.

Las ventajas de los jardines verticales son las mismas que la de los techos verdes, fijan el CO2 atmosférico y son aislantes térmicos de los edificios. ¿Justifican estas ventajas los inconvenientes medioambientales y económicos? ¿Son sostenibles los jardines verticales?

Hace unas semanas vi un programa de televisión que se llama Tu oportunidad. A este programa acuden emprendedores a exponer sus ideas de negocio a inversores que pagan una cantidad de dinero por un tanto por ciento de la propiedad de la empresa si les convence la iniciativa. Entre los emprendedores que acudieron fue una empresa que instala jardines verticales. Al exponer su idea, los inversores, los cuales no tenían conocimiento alguno sobre el tema de jardines verticales, fueron dando su opinión sobre lo que les pareció el negocio de los muros vegetales. La empresa no consiguió la inversión solicitada.

Pero lo que realmente me pareció interesante fue la respuesta que dio uno de los inversores, según él mismo un experto en marketing, sobre lo que le parecía un jardín vertical: una trepadora bonita. Y en mi opinión esa es la clave. Algo que vengo repitiendo en este post con frecuencia y de lo que escribí en mi artículo de la revista PARJAP. ¿Las macetas con jazmines, potos, cintas y claveles que cuelgan en los balcones no son jardines verticales?

Balcones vegetales que también realizan funciones de fijación de CO2 y de regulación térmica de edificios. Balcones que crean un corredor verde de naturación urbana para un desarrollo urbano sostenible en sus tres vertientes, económico, social y ecológico. Sistemas tradicionales de muro vegetal que se encuentran totalmente adaptados a las condiciones ambientales de nuestro país, con macetas que contienen la cantidad de sustrato necesario para que las plantas desarrollen sus raíces, plantas con un requerimiento de agua coherente con los recursos hídricos de los que disponemos y, en definitiva, sistemas con un mantenimiento mucho menor y con un costo mucho más asequible para todos. Balcones que incluso a pesar de ser tradicionales empiezan a despertar a la tecnología para tener un control telemático de las necesidades de las plantas en maceta, como son los casos de los sistemas Flower Power o Fliwer. 

Soy consciente de que esta opinión personal no es la más cuerda posible en una época en la que el trabajo no me abunda precisamente. Lo lógico es que me esté cerrando puertas. Lo más probable es que no voy a tener muchos clientes en lo que a jardines verticales se refiere e, incluso, haya quién se moleste conmigo entre las actuales empresas que trabajan en este sector por exponer mi parecer sobre los muros vegetales.

Es posible que yo no haya entendido muy bien el concepto jardín vertical o es posible que no me hayan sabido vender muy bien este sistema de naturación urbana supuestamente sostenible. Es más probable incluso que Muse, que sonaba mientras escribía estas líneas, me haga estar más bucólico de la cuenta. Pero hay una cantidad de personas que leen mi blog con las que quiero ser honesto, como ha sido mi intención desde que lo comencé a escribir. Personas que confían en mí por mi formación como Ingeniero Técnico Agrícola, que me faculta para escribir sobre temas que me competen, así como, confían en mi experiencia profesional.

Ya digo que me convence el techo vegetal. No el jardín vertical. Me crea duda su sostenibilidad. Quizás incrementando los procesos de investigación y desarrollo con el tiempo se subsanen los inconvenientes que le veo, pero siguen siendo demasiados quizás, puede, tal vez,... y, volviendo a la honestidad, no puedo recomendar a quién me lee un sistema en el que no creo del todo. Sigo pensando que el único jardín vertical que fomenta modelos urbanos sostenibles, el que crea corredores verdes en las ciudades, es este de la fotografía de abajo: el balcón.

      
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12 comentarios:

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    1. Como comento en el propio post, mi crítica a la sostenibilidad de la naturacion urbana es solo hacia los jardines verticales y no contra los techos verdes. Tampoco he puesto en duda la sostenibilidad social de los jardines verticales, pues es evidente que generan expectación y a los ciudadanos les gusta visitarlos. Pero tu mismo me has ensañado que la sostenibilidad tiene tres pilares y, desde mi punto de vista, los muros vegetales no cumplen con los criterios económicos y medianbientales. Además estoy de acuerdo contigo en que los jardines verticales y, en general, la naturacion urbana es una nueva tecnología que debemos conocer los profesionales que nos dedicamos a la jardinería (por eso he realizado un curso sobre el tema, para cocerlo a fondo), y ahora que la conozco un poco mejor pienso que en el caso de los techos verdes se puede considerar que contribuyen estéticamente, socialmente y medioambientalmente a generar un corredor verde en las ciudades utilizando espacios infrautilizados. En cuanto a los jardines verticales creo que hay que seguir desarrallondo esta tecnología para hacerlos mas eficientes medioambientalmente y económicamente. Insisto que mi crítica no es hacia la naturacion urbana, sino a la sostenibilidad de los jardines verticales. Aprecio mucho tus comentarios Eleuterio, pues eres un entendido en la materia. Y en jardines históricos eres toda una emiencia! Muchas gracias por dar tu opinión. Recibe un cordial saludo!

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    2. Bueno, es verdad que la sostenibilidad de los sistemas de naturación pueden hacer dudar de la bondad de estos sistemas verdes, pero es evidente que es una herramienta técnica no despreciable y que en este momento esta de moda, y un técnico en jardinería debe conocerla y estar al tanto de las innovaciones que vayan surgiendo con el tiempo. La naturación está aquí y debemos afrontarla para hacerla lo más sostenible posible utilizando las herramientas técnicas de que disponemos en la actualidad.
      El jardín vertical de Caixaforum es a solución perdida y eso hace que el consumo de agua sea excesivo, si se hubiese realizado otro sistema de riego recirculante la cosa cambiaría sustancialmente. Quizas no se quiso hacer mayor la inversión inicial y ahora se pagan las consecuencias. Pero la viabilidad ambiental y social es evidente, porque en una ciudad como Madrid con un clima extremo hace que el edificio mantenga mejor la temperatura con menor gasto de energía y desde el punto de vista paisajístico estético es evidente que le ha dado renombre al lugar por las numerosas visitas que los amantes de los jardines realizan para verlo y los propios viandantes se fijan una y otra vez en este tapiz verde a su paso por la calle, además del trabajo que ha generado su montaje y mantenimiento en una época de crisis donde los profesionales han tenido y tienen la posibilidad de trabajar y tener una remuneración económica.
      Habrá que estudiar su mantenimiento para que al final sea más sostenible y disminuir costes, pero no invalida los sistemas de naturación.
      Ya los antiguos hacia jardines colgantes en Nínive, los musulmanes nos dejaron ejemplos de aterrazamientos maravillosos con sistemas de riego impecables que aun hoy día se siguen utilizando y en Madrid Cesar Manrique por los años 70, ideó un símil de jardín vertical en la Vaguada en una barrio obrero de la ciudad que es algo espectacular y con mucha visión de futuro como ahora sé esta comprobando con la aparición de jardines verticales y techos verdes en nuestras ciudades.
      Los balcones y terrazas ajardinadas le dan luz y color a las ciudades, además de higienizarlas y hacerlas un poco más humanas. Son un sistema más que podemos fomentar pero no el único.

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  2. La jardinería vertical puede llegar a ser una alternativa real a la jardinería horizontal ya que apenas quedan lugares donde desarrollarla en el entorno urbano. Permite la incorporación de plantas que por su tamaño o su aspecto nunca estarían en el diseño de un jardín tradicional. Aumento de la biodiversidad. Absorbe contaminantes y depura el aire. Aumenta la humedad de su entorno y disminuye en cierta manera la temperatura. Y, sobretodo, embellece la ciudad. De todas formas no es lo mismo hablar de jardines verticales que de jardinería vertical. Yo, al igual que mucha gente, no considero el jardín de la Caixa el paradigma del jardín vertical y yo creo que no lo es. Eso es decoración floral. Las plantas están abocadas a la muerte temprana, forzadas con nutrientes y separadas del ecosistema edáfico de por vida. La jardinería hidropónica, sólo busca sorprender ya que depende sólo de máquinas y equipos que las controlen. Su dependencia de la tecnología es tal, que si un sólo día, como dices, fallan los equipos, el "jardín" muere. Y no podemos decir jardinería porque apenas podemos intervenir una vez instalado...
    Un jardín vertical debe permitir el crecimiento de las plantas de una forma natural, sin excesos de abono ni la esclavitud obligada a suministros de luz y agua. Debe tener suelo que depure el aire (las plantas no tienen esa capacidad por sí solas), Debe poder ser cuidado y modificado cuando el jardinero decida y accesible a cualquier economía. Por todo ello, resumir que no crees en la jardinería vertical porque no confías en los sistemas hidropónicos es resumir demasiado. Existen sistemas biológicos de jardinería vertical que aportan ventajas ambientales que no siempre pueden hacer los sistemas tecnológicos de jardinería vertical.
    Obviamente defiendo los primeros y en su desarrollo he puesto siempre mi empeño.

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    1. Hola Oscar. No es que no confíe en los sistemas hidropónicos en general. Ni tampoco estoy demonizando los jardines verticales como me han comentado por ahí. Creo que es una tecnología que no podemos descartar pero que tenemos que impulsar su desarrollo para que puedan convertirse en una opción real y sostenible en lo que a medioambiente y economía se refiere. Evidentemente siempre voy a preferir un muro con una vegetación exuberante a un muro de hormigón baldío, pero no a cualquier coste. Gracias por dar tu opinión.

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  3. Estoy de acuerdo con tu reflexión. Los jardines verticales pueden tener una estética que justifique su realización en casos muy concretos, pero incluirlos como una solución medioambiental y sostenible para mejorar la naturaleza de nuestras ciudades me parece muy forzado. Con mucho menos se puede conseguir mucho más en este sentido. Cubiertas vegetales, huertos comunales, parques y jardines, balcones y terrazas ajardinadas, terrenos baldíos en carreteras y rotondas aprovechados para realizar plantaciones sostenibles... la lista es larga y casi siempre de ejecución mucho más sencilla y sostenible. Gracias por la entrada.

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    1. Gracias a ti Miguel por tu comentario y por participar. Un saludo.

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  4. La naturación urbana incluye ambos términos. Yo considero que los techos verdes son viables por eso los he llamado la luz, en cambio, los jardines verticales me plantean dudas de sostenibilidad, por eso los he considerado la sombra de la naturación urbana. De ahí el título del post. No se pueden comparar las especies utilizadas en ambos sistemas por que los Sedum y Mesem que se utilizan en techos verdes están adaptados a vivir desarrollando sus raíces en una capa muy estrecha de sustrato. La Russelia, Lavandas y Helechos que se usan en los jardines verticales, crean una vegetación más exuberante, pero no están adaptadas a vivir en las mismas condiciones que Sedum y Mesem. Pero por todo esto no considero que los jardines verticales sean una tecnología desechable o que no se pueda utilizar. INVESTIGACIÓN y DESARROLLO para que los sistemas de jardines verticales alcancen un grado de sostenibilidad más coherente. Se pueden estudiar especies adaptadas a nuestra zona y que sean capaces de desarrollar sus raíces en las pequeñas bolsas del fieltro geotextil o ampliar éstas para que tengan una capa de sustrato mayor teniendo en cuenta la carga que puede representar para la pared. Insisto, es una tecnología que está ahí para conocerla y aprovecharla, buscando modelos de ciudades más integradas en el medio natural, pero también pienso que se encuentra en un estado intermedio de evolución y necesita de mas procesos de I+D para alcanzar un nivel sostenibilidad aceptable.

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  5. En los jardines verticales se pueden utilizar especies xerófilas que tradicionalmente se han utilizado en la jardinería mediterránea y concretamente aun se pueden ver algunas especies en los patios comunales de Córdoba. Recuerdo como en estos patios y ante la escasez de agua y sobretodo a las altas temperaturas y a la intensidad de la radiación solar era muy normal la utilización en envases metálicos provenientes de los alimentos donde se le realizaban perforaciones y se introducían esquejes de plantas crasas, suculentas, cactáceas etc. y se colocaban en las paredes mas soleadas del patio para revestir el paramento de verde y embellecerlo, dando color por sus distintos tonos de hojas y flores muy vistosas.
    Esa tradición se ha ido perdiendo y se han sustituido dichas plantas por otras de nuevas variedades que provienen de viveros pero que no tienen la resistencia climática de las antiguas.
    Aun recuerdo algunas plantas que llamaban la atención por su colorido y espectacularidad, así podíamos ver plantas muy resistentes a las altas temperaturas y que sus necesidades hídricas eran y son mínimas por Ej. : malvas, pericones, claveles, pelargonium, sedum, rosetas de helicrysum etc. y aquellas plantas que precisaban una semisombra se resguardan debajo de las parras. En todo patio existía un emparrado de alambre sobre el que se enredaban la parra de uvas blancas o tintas. En Portugal he visto emparrados sobre caminos de naranjos y limoneros algo excepcional y bello que sin embargo no había visto en España teniendo tradición del uso de los mismos.
    Otras plantas interesantes eran las adormideras de múltiples colores de flores dobles y plantas de olor como la celinda, dama de noche, lilas, rosales de flor de pan y sobretodo el azahar del naranjo.
    He visto una foto de un jardín vertical solo de cactáceas, y la verdad que es interesante y muy sostenible o sustentable como dicen por tierras hispanas.
    ¿Sería posible un jardín vertical con plantas de climas extremos a pleno sol?
    Si alguien tiene experiencias en el tema seria conveniente conocerlo y saber resultados

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    1. Esta muy bien tu comentario Eleuterio. Y creo que por ahí deben ir los avances en el desarrollo de esta tecnología, por ejemplo, aprendiendo y usando los sistemas y plantas que tu has visto en los patios de Córdoba cuando eras pequeño. Muy interesante el debate que comienzas: jardines verticales con plantas de clima extremo a pleno sol. Si, puede resultar interesante conocer experiencias y resultados que se hayan producido en este sentido.

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    2. Los jardines verticales extensivos se han utilizado en nuestro país desde épocas anteriores, utilizando plantas que trepan o se anclan a las paredes con elementos de sujeción y servían para embellecer muros y aliviar el calentamiento de los mismos con la vegetación verde. En la mayoría de las veces con una fluoración espectacular en determinadas épocas.
      No hay nada nuevo por inventar ya sé hacia antiguamente la jardinería vertical extensiva

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  6. Excelente la nota José Luis.. y los cometarios jugosos. Buen aporte. Gracias!

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