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23 de julio de 2015

La cubierta vegetal de la Torre Pelli

La Torre Pelli ha surgido desde sus cimientos envuelta en la polémica. No es para menos, osa disputarle a las mismísima Giralda el título de edificio más alto de Sevilla algo que, además de cambiar el panorama visual de la ciudad, puso en peligro su consideración como Patrimonio de la Humanidad por parte de la UNESCO. Al margen de la polémica, eclipsado por el edificio con forma de pinta labios, se ha creado un centro comercial que sirve de antesala al conjunto. En su techo existe una cubierta vegetal que recientemente se ha terminado y que os quiero dar a conocer en este post.



El proyecto del estudio Pelli Clarke Pelli, del arquitecto argentino César Pelli resultó ganador de entre las cinco propuestas que comparecieron al concurso realizado en noviembre de 2006. A los pies de la torre que lleva su nombre, César Pelli ideó una construcción rota por una calle comercial protegida del sol gracias a las formas ondulantes de las edificaciones que quedan a los lados.

Los promotores del proyecto establecieron la premisa de realizar un edificio sostenible, de aquí parten las cubiertas vegetales de la zona comercial, un espacio que es transitable por medio de senderos de madera y que tiene como objetivo aislar de la temperatura exterior las plantas inferiores del centro comercial. Según la firma de arquitectos “un espacio abierto a caminar y a la contemplación”.

Desde que tuve conocimiento de que se había dejado libre de vallas la zona de acceso de la Puerta Triana de la antigua Expo’92, quise conocer de primera mano la cubierta vegetal que desde hace meses vislumbraba desde la otra orilla del Guadalquivir. Precisamente la que da a otra cubierta vegetal, la de Lipasam. Y lo cierto es que me ha sorprendido mucho. Es un ajardinamiento que se distancia mucho de lo típico que encontramos por Sevilla y se acerca a un estilo de diseño de jardines más propios de otros lugares, muy contemporáneo.

Recuerdo una ponencia a la que asistí de José Elías, que durante muchos años fue el Jefe del Servicio de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Sevilla, en la que comentó que hace tiempo surgió la idea de que todas las zonas verdes de la ciudad debían ser homogéneas en cuanto a especies y diseño. Entiendo esta postura e, incluso, la comparto. Es una solución para poder atender las necesidades de conservación de los parques y jardines de toda la ciudad, la cual crece, se van creando nuevos espacios verdes, pero no se tienen en cuenta que las plantas, el elemento principal, son seres vivos que evolucionan y se desarrollan. No se planifica que van a necesitar una serie de cuidados posterior quedando muchos de estos nuevos espacios mal cuidados o degradados. Pero tampoco considero que debamos caer en el error de hacer una regla estricta donde nos haya cabida a otras soluciones paisajísticas, otros estilos, espacios y plantas, que enriquezcan la ciudad. 
     
Imagino que la conservación de la cubierta vegetal de la Torre Pelli será mantenida por la empresa privada que gestiona todo el inmueble aunque se encuentre abierta al público, así que la podemos considerar fuera de los espacios públicos conservados por el ayuntamiento. Escapa, por tanto, al concepto de homogenización en la conservación de zona verde municipal. Además, su ubicación en la Isla de la Cartuja, donde el trazado urbano es reciente, hace idóneo instalar un espacio verde de estas características modernas en el lugar. Mi opinión cambiaría radicalmente si el sitio elegido para su instalación fuera el centro histórico, pues rompería con la estítica tradicional de la ciudad, la cual ya ha perdido parte de su paisaje urbano tradicional desdibujando una visual, cada vez menos nítida, de lo que en su día fue Sevilla. 

Me ha sorprendido la cubierta vegetal de la Torre Pelli por el enfrentamiento constante entre las líneas onduladas de los edificios y las líneas rectas de plantación de las distintas especies arbustivas y arbóreas. Metal y cristal frente a gazanias, crisantemos, bignonias o jacarandas. Aluminio color terracota frente al verde de una vegetación en crecimiento. Contrastes. En las zonas de mayor pendiente se ha colocado en la superficie del suelo una red con cuerda de fibra natural que sostiene el terreno mientras la plantación arraiga y las propias raíces contribuyan a realizar esta función, evitando que el agua de riego o lluvia provoque la escorrentía del suelo. Se puede acceder a la zona más alta caminando desde la zona inferior por los senderos de madera o acceder por alguna de las escaleras laterales construidas con traviesas de tren ecológicas al inicio de la construcción. Madera, terracota y plantas que crean una resonancia rústica en un conjunto que paradójicamente es moderno.
  
Yo ya he estado allí y, aunque todavía no se encuentra abierto al público, todos estos detalles se aprecian con claridad desde el exterior. He tomado algunas fotografías de la cubierta vegetal que creo que pueden hacernos una idea de cómo se encuentra en estos momentos. Espero volver una vez que pueda subir a la parte superior y que el jardín esté más desarrollado para traer nuevas fotos donde se aprecie la evolución de esta zona verde. 

Cubierta vegetal junto a la Torre Pelli

Escalera a la parte superior de la cubierta vegetal

Zona inferior de la cubierta vegetal con la zona superior y la Torre Pelli al fondo

Calle comercial. A ambos lados, los edificios que portan la cubierta vegetal


El montaje del proyecto por parte del estudio de arquitectura Pelli Clarke Pelli lo podéis visualizar aquí.
   
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Muchas gracias por tu comentario al final de este post.

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