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3 de marzo de 2016

A las puertas de la primavera

Despuntan los primeros azahares en cada naranjo, en cada calle de Sevilla. Sépalos, pétalos, estambres, ovario y pistilo, comienzan a dibujarse con nitidez. Aroma que lo inunda todo alrededor, heraldo de una primavera próxima, convirtiendo un simple recado a pie en una sucesión de emociones placenteras para el viandante en este marzo que da comienzo. Muchos insectos también se han percatado de tal circunstancia y hacen aquello que les dicta su naturaleza, polinizar.

Azahar

Cercanas, en alcorques sin ajardinar, en solares degradados, otras flores aparecen, que si bien su presencia no resulta tan agradable al viandante porque la considera una “mancha” en el camino obra de la dejadez en el mantenimiento, los insectos polinizadores, que no son tan remilgados, aprecian la belleza de estas flores espontáneas igual que hacen con los azahares de los naranjos recortados perfectamente en forma de bola.

Claro que si de primeras empezamos a poner nombres como Viborera, Ortiga o Cabeza de Pollo, con esa carta de presentación, es complicado que nos atraigan las flores que corresponden a estas plantas. Aun recuerdo uno de los trabajos que tuve que hacer cuando estudiaba en la Universidad, el Plantulario de la asignatura de Malherbología, que a partes iguales con el Insectario, constituían los trabajos más “populares” a realizar entre los alumnos de Ingeniería Agronómica. Partiendo de que la finalidad de esta asignatura es la de conocer al enemigo para combatirlo usando todas las armas (químicas) a nuestro alcance, no es de extrañar que la primera impresión que me den estas hierbas espontáneas sea negativa. Aún conservo con mimo el Plantulario que realicé seleccionando las plántulas cuando solo asomaban el o los cotiledones (plantas monocotiledóneas si tienen un cotiledón y plantas dicotiledóneas si tienen dos cotiledones, siendo un cotiledón la primera hoja que emerge del suelo y que posee nutrientes para llevar a buen término la germinación), las arrancaba de raíz así pequeñitas y las colocaba entre las páginas de un periódico, bajo una pila de libros, para que se fueran desecando. Una vez perdida toda la humedad en su interior, las colocaba en una ficha blanca con finas líneas azules que resaltaban las dimensiones de la plántula y la cubría con un papel celo quedando inmortalizadas para la posteridad.

Ya no veo estas flores como un peligro a la vista del viandante, aunque continúen constituyendo un incordio para cultivos hortícolas y jardines, ahora las considero una oportunidad, una ocupación, que a falta de un ajardinamiento mejor, me alegran cuando paseo junto a Duncan. La Malva (Malva spp.) se comporta como una autentica trepadora y nos muestra su delicada flor rosa, para la Margarita más silvestre (Chrysanthemum coronarium) es temprano y no ha desplegado sus pétalos al sol todavía, Diplotaxis muralis amenaza la soberanía del lugar a la Margarita, la Palomilla (Fumaria officinalis), en cambio, no es tan abundante pero deja pinceladas en blanco y rosa en diminutos puntos repartidos estratégicamente, Malera (Ononis natrix) reduce su presencia a un solo alcorque pero llamativamente amarillo, la Viborera (Echium vulgare) pone el acento misterioso con una flor de tonalidad purpura oscuro, a sus pies, con un rosa más discreto, se encuentra Centaura pullata, como también tienen que aparecer gramíneas encontramos Eragrostis y, finalmente, el intenso azul de la flor de Borago officinalis me inspira la belleza del mismísimo mar. Son flores ninguneadas, despreciadas, pero que proclaman a los cuatro vientos que nos encontramos a las puertas de la primavera una vez más. 

Malera (Ononis natrix)

Diplotaxis muralis

Viborera (Echium vulgare)

Margarita (Chrysanthemum coronarium)

Cabeza de Pollo (Centaura pullata)

Eragrostis

Malva (Malva spp.)

Borrajo (Borago officinalis)

Palomilla (Fumaria officinalis)

  
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Gracias por perder unos minutos de tu tiempo leyendo este post.

4 comentarios:

  1. Las hemos tratado muy mal, siempre intentando erradicarlas cuando un cierto control es más que suficiente. Gracias a Dios vamos entrando en razón y viendo que además de bonitas, son necesarias.
    Me encantan tus fotos.
    Un abrazo!

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    Respuestas
    1. En algunas ocasiones deberíamos ampliar el espectro de "jardín bonito". En un comentario que han dejado en la fanpage de Facebook de Jardines Que Me Gustan, en relación a una de éstas fotos, me han dicho que era un jardín muy hermoso y he tenido que secar de su error a la señora. Muchas veces todo depende de los ojos con lo que queramos ver las cosas. Gracias por el comentario Mónica. Un abrazo!

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  2. se nota esos cuantos km de distnacia, aqui las floraciones silvestres pese a empezar a verse distan aun de cubrir los campos...

    Flores son flores, esten donde esten sean de la especie que sean, toda slas cultivadas en algun momento también fueron "malas hierbas"

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  3. Me acuerdo también cuando hice el Plantulario, la gente estaba encantada con esa asignatura. Por otro lado, es lógico de pensar que la gente se lleve a error o en algunos casos se vean como malas hierbas ( que es el nombre que les caracterizó) por antiguas tendencias, la necesidad actual por la falta de lluvia nos abre los ojos. Muchas gracias por el articulo.

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