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28 de septiembre de 2016

Lo llamaban el jardín de las delicias

Cuenta la creencia popular, a la postre historia reconvertida en tradición sevillana, que cuando el Rey Alfonso XIII contempló aquel fastuoso hotel que habían levantado en el llamado Jardín del Paseo de la Delicias, espacio que había sido verde vegetal ahora transformado en rojo ladrillo, montó en cólera (aunque yo creo que únicamente se sintió molesto), de tal forma que los audaces hosteleros, en un alarde de marketing emocional todo lo rústico que pudiera ser a principios del siglo XX, pusieron al hotel por nombre el mismo del monarca. Curiosamente el hotel contaba con unos jardines propios a tener en cuenta que hoy por hoy son considerados históricos, mientras que para los Jardines del Paseo de las Delicias aquel hecho constituyó el principio del fin de un espacio verde que en la actualidad son leyenda. 

Vegetación en el actual Jardín de las Delicias

16 de septiembre de 2016

Serendipia chumbera

Dice la Wikipedia, que sebe de todo y mucho, que una serendipia se produce cuando te tropiezas con un encuentro o hallazgo afortunado pero la realidad es que estabas buscando otra cosa muy distinta. Abreviado y generalizando, a la serendipia se le puede equiparar a la casualidad de toda la vida y es eso justo lo que creo que me ha ocurrido esta semana con la Chumbera (Ficus opuntia-indica), que me he encontrado con ella en dos situaciones distintas y lejanas, cuando estaba realizando cometidos en principio ajenas a ella y, finalmente, he acabado hablando y recordando situaciones ocurridas en el pasado relacionadas con esta cactácea que tiene su protagonismo en parques, jardines e ,incluso, en lo que al paladar se refiere.

Flor de la Chumbera procedente de ejemplar que una vez perteneció a una grupo que delimitaba una parcela agrícola.

8 de septiembre de 2016

Flores para Silvia

Debo ser una persona atípica o me mueven pasiones ocultas e inciertas, aunque me inclino por lo primero. Según datos de consumo de flor cortada en España, el demandante estándar de este tipo de producto es una mujer de entre 51 y 65 años en fechas concretas como Navidades, Día de Todos los Santos, San Valentín, Semana Santa o Día de la Madre. Pues bien, yo soy un hombre que se acerca vertiginosamente a los 40, cuando la edad más irregular para la compra de flor es la que abarca desde los 30 a los 40 años, y también demando flor cortada con asiduidad. Por esta razón, cuando los amigos de FloraQueen me ofrecieron enviarme un ramo de flores no pude sentirme más dichoso.