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20 de junio de 2017

Jardines a prueba de altas temperaturas

Hace unos días comentaba con unos amigos el intenso calor que se está produciendo, circunstancia que me inclina a pensar que éste probablemente será uno de los veranos más calurosos de la década si hacemos balance de los últimos años y comparamos los datos que existen desde que se registra toda actividad climatológica. Me sigue maravillando como hay plantas, por ejemplo las adelfas (Nerium oleander), que soportan estas altas temperaturas casi sin inmutarse, floreciendo de forma espectacular y sin escatimar en intensidad de color.
Adelfa (Nerium oleander

Una forma ideal de pasar estas altas temperaturas es haciendo uso del jardín, sin importar que tengamos a nuestra disposición grandes superficies verdes, un pequeño jardín urbano, una terraza o un balcón. Si poseemos la oportunidad de ajardinar una parte de nuestro hogar, seguro que reservaremos un espacio destinado a estancia, ya sea para invitar a unos amigos a cenar, leer, conversar o lo que pueda surgir. Este es un buen momento para dar una oportunidad al verano y al jardín. Podemos convertirlo en ese lugar que nos proporcione un agradable respiro, permitiéndonos escapar de las altas temperaturas. Lo apropiado es contar con profesionales de la jardinería para ayudarnos con las reformas que deseemos hacer, pero como avance ahí van unos cuantos consejos para refrescar el jardín:

Iluminación: Las zonas de reunión van a ser esenciales durante el verano y cuando cae la noche, la iluminación adecuada transformará considerablemente el jardín. Le otorgará un aspecto muy diferente del que tiene el jardín durante el día, envolviéndolo en un aura casi mágica, atrayendo las miradas a lo que sin duda sería un espacio pardo sin una iluminación que resalte los elementos. Si damos luz tanto a la zona estancial como a algunas plantas claves, las características que éstas poseen nos parecerán nuevas, distintas. Las posibilidades de luminarias de jardín en el mercado son variadas en cuanto a precio y modelos así que seguro que encontramos lo que mejor de adapte a nuestro espacio ajardinado.

Agua: Obviamente, y apareciendo de todas las formas que existen en jardinería, el agua es un factor esencial para mitigar las altas temperaturas en el jardín. Simplemente el agua de un sistema de riego puede refrescar mucho el ambiente, recordando programar un riego a primera hora de la mañana y otro al anochecer, para que las perdidas por evapotranspiración sean las mínimas y el jardín esté fresco cuando lo vayamos a ocupar. Sin que falte nunca el riego, otras alternativas para que aparezca el agua en el jardín son las fuentes y cascadas ornamentales, así mismo, las láminas de agua como los estanques y las piscinas. Si disponemos de suficiente espacio, una piscina naturalizada es una de las opciones que más se están imponiendo en jardinería, pues no requieren de los cuidados de las piscinas convencionales. Las piscinas naturalizadas tienen aspecto de pequeño lago y cuentan con tres zonas diferenciadas: la primera más amplia es para el baño, la segunda es una zona de grava por la que circula el agua y hace de filtro de las sustancias solidas que pueda haber en el agua, por último, la tercera zona está colonizada por plantas acuáticas que oxigenan el agua que re-circula por todo el sistema de la piscina natural renovándose constantemente.

Sombra: La forma más eficiente de sombrear un jardín es proporcionando una pantalla vegetal. Los arboles, por ejemplo, con su copa no solo evitan que pasen los rayos del sol, también captan con las hojas la radiación lumínica transformando la energía solar en energía química. Pero es verdad que en jardines urbanos pequeños, terrazas y balcones es complicado contar con la ayuda de los árboles para hacer bajar la temperatura unos grados, y en esos casos es aconsejable disponer de un toldo, que puede tener un aspecto moderno como los toldos vela de barco, o mallas de sombreo, que sujetas a estructuras metálicas dotarán al espacio verde de una aspecto rústico. Tanto con los toldos como con las mallas podemos jugar con los colores y resaltar con vivacidad el aspecto final del jardín.

Vegetación: Ya hemos comentado la importante función que realizan las plantas captando la radiación solar, pero además la vegetación durante sus procesos vitales contribuye aún más a refrescar el ambiente en el jardín. Por tanto, que haya plantas es básico para bajar la temperatura del jardín. Siempre es mejor usar aquellas que estén adaptadas a las condiciones climatológicas de la zona; plantas que por cierto no tienen que ser necesariamente cactáceas o agaváceas. Así pues, cuantas más plantas existan en el jardín, mejor para controlar el calor. Todas aportan, independientemente si son árboles, arbustos, o hierbas, por eso en aquellos pequeños espacios que no tengamos nada plantado, zonas degradadas que generan un impacto negativo del jardín, podemos sembrar plantas perennifolias y vivaces haciendo que el aspecto de las zonas vacías mejore con notoriedad. 

Lámina de agua que proporciona frescor en el jardín
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