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29 de septiembre de 2017

Ibiza, un viaje a la naturaleza

La isla del archipiélago balear de Ibiza es conocida por el turismo de la noche y la música electrónica, pero es posible disfrutar de otro tipo de turismo relacionado con el verde y la naturaleza. Allí, el mar se adentra en calas donde al bañarse es posible ver el fondo con suma nitidez, disfrutar de islotes aislados salpicando al Mediterráneo, o conocer las Reservas Naturales de Es Vedrà o el Parque Natural de Ses Salines.

Posidonia oceanica Fuente imagen: wikimedia commons  

Compartido a medias entre la zona sur de Ibiza y el norte de Formentera, El Parque Natural de Ses Salines ofrece 15.400 hectáreas en las que poder disfrutar de la naturaleza, observando la fauna y la flora local, fotografiando los flamencos que viven en el parque todo el año, realizar buceo para explorar el fondo marino (con permiso previo) y cualquier otra actividad que no suponga un daño para el parque.
Toda el área comprendida dentro del Parque incluye un variado conjunto de ecosistemas que integra dunas de arena, playas, marismas acantilados, zonas rocosas, la antigua cuenca de producción de sal para la exportación y una extensa superficie de Posidonia oceanica, una hierba marina que forma el prado acuático más destacado y de mayor envergadura en todo el Mediterráneo. Debido a la importancia del área de prados formado por esta hierba de mar, desde 1999 es considerado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.   

Directamente implicada en la limpieza del agua, la Posidonia, erróneamente considerada un alga, es una planta acuática que tiene la capacidad de filtrar toda sustancia que llega hasta las comunidades en pradera que forma en el mar. Esta acción de filtrado natural es la causante del estado de agua cristalina tan característico de las playas de Ibiza. Como las plantas terrestres, Posidonia posee raíces, tallo y hojas con forma de cinta, así mismo, también posee su floración que en este caso se produce en otoño y una fructificación que tiene lugar en primavera. Los frutos son fácilmente reconocibles porque se asemejan a las aceitunas y flotan en el mar. Además, estas praderas marinas sirven de hogar a otros muchos organismos animales y vegetales.

La curiosidad más notable de la Posidonia es que es considerada el ser vivo más grande y longevo del planeta. En concreto, desde que en el año 2006 se descubriera una planta de casi 8 kilómetros de longitud y que se le atribuyese la friolera edad de 100.000 años. Por supuesto, el descubrimiento tuvo lugar en la pradera marina de 700 kilómetros cuadrados entre la zona que une las partes del Parque de Ses Salines de Ibiza y Formentera. 
        
Es posible realizar visitas al Parque Reserva Natural de Ses Salines, conocer las marismas y observar las especies vegetales, animales y de aves que la habitan o están de paso, en horario de 10:00 a 14:00 y de 18:00 a 20:00. Una buena forma de conocer toda la isla, es alquilando un coche en el aeropuerto de Ibiza y así recorrer toda su superficie llegando a impresionantes destinos naturales.

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