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12 de junio de 2018

La biodiversidad urbana y el Acer negundo


Sabemos que la biodiversidad no es exclusiva de la naturaleza y que su implantación en las ciudades produce grandes beneficios. Una mayor variedad de árboles urbanos evita la aparición de plagas y enfermedades, así como, su rápida propagación por no encontrar miembros de la misma espacie arbórea cercanos. Y una mayor sanidad vegetal, propicia un mayor vigor de los árboles evitándose accidentes por caídas de ramas o incluso apeos. 

Acer negundo

Este es solo uno de los beneficios de la biodiversidad urbana. Otro de los beneficios es que al haber un número elevado de arboles distintos en las ciudades, la concentración de polen en el aire de una única especie disminuye al mismo tiempo que las alergias que provocan. Al urbanizar ciudades proyectando una amplia biodiversidad estamos construyendo ecosistemas urbanos sanos que regulan las variaciones de temperatura y absorben CO2, mejoran la calidad del aire, fertilizan el suelo bajo nuestros pies, evitan la erosión sujetando el suelo con sus raíces,….

Existen casos de especies arbóreas en que la biodiversidad urbana se ve favorecida por la burocracia municipal, pues hay ocasiones en que se pone aranceles al cultivo de muchas especies arbóreas. Los motivos quedan justificados por razones varias como pueden ser especies arbóreas muy alergénicas, independientemente de que poseer una mayor población (plátanos de sombra, toda la familia de las oleáceas, albizzia, ciprés o el falso pimentero, etc.), o por ejemplo, porque el mantenimiento se encarezca excesivamente en recursos humanos y económicos como ocurre con la Melia azedarach. Todas estas razones me han supuesto en ocasiones no poder plantar determinados árboles de viario en algunos lugares.

Un motivo que he dejado aposta para el final es la elección de especies adecuada a la climatología de la ciudad. La mejor opción a la hora de plantar un árbol, es elegir aquellos que por sus características botánicas se adaptan mejor al medio en el que viven. Siempre debemos recordar que los árboles son seres vivos, y aunque pueden llegar a desarrollarse en un lugar que para ellos es adverso, no se trata de tener arboles en la ciudad malviviendo. Esto, al igual que ocurría con la sanidad vegetal, provoca una disminución de la rusticidad de los árboles que después termina acortando su vida, accidentes por desprendimiento y alcorques vacios.

Este es el caso del Acer negundo, un árbol de viario, jardines y parques que en determinados lugares no he podido plantar porque no se adaptaba a las condiciones climáticas de la ciudad, a pesar de que en ese mismo lugar he visto algunos ejemplares viviendo. El Acer negundo es un árbol pequeño que es fácilmente reconocible porque forma un tronco corto y muy retorcido. Otra característica propia que posee y lo hace fácilmente reconocible es que sus hojas caducas, a diferencia del resto de los arces, no son palmeadas y son imparipinnadas (igual que las hojas de los fresnos).

El origen geográfico del Acer negundo se encuentra en Norteamérica, abarcando un territorio que va desde Florida hasta el norte de Canadá. Puede llegar a soportar bajas temperaturas y puede vivir desde lugares de suelos húmedos como los valles fluviales y, por otro lado, colonizar laderas de montaña seca. No suele ser un árbol tan longevo como otros, pues rara vez alcanza los ochenta años. No tolera bien los suelos calizos ni la incidencia directa de los rayos del sol, prefiriendo lugares de semisombra. Todos estos datos nos pueden ayudar a determinar el lugar adecuado donde plantar un Acer negundo, pero quizás el factor más a tener en cuenta sea el viento. El Arce negundo es una especie arbórea que desarrolla las raíces muy someramente en el suelo, así que en sitios donde haga mucho viento puede llegar a tumbarse.  

El dato de las características botánicas de las especies vegetales es una herramienta que nos facilita siempre la proyección de plantaciones de árboles y evitan errores gracias a la prevención. El ideal será encontrar el equilibrio, una correcta proporción de especies vegetales que se traduzca en una biodiversidad urbana beneficiosa para la ciudad y saludable para sus habitantes.

Acer negundo
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