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30 de octubre de 2018

Algunas plantas que dan miedo


En general asociamos a las plantas como algo hermoso, en especial cuando pensamos en sus flores, y esto hace que siempre que nos imaginamos cualquier planta lo hagamos con mucha benevolencia. Esto es muy natural, porque las plantas ornamentales se han ido escogiendo y domesticando pensando en la decoración del hogar y el jardín. Sin embargo, el reino vegetal es tan amplio que si nos detenemos a observarlo con nitidez, descubriremos que oculta algunas plantas que pueden resultar terroríficas.

Dracula pusilla

Para empezar, existen plantas parásitas que como no poseen clorofila, no pueden realizar la fotosíntesis y se aprovechan de otras plantas huéspedes. Necesitan nutrientes, por eso las plantas parásitas introducen sus raíces en zonas vegetales ajenas absorbiendo la savia o los líquidos internos de la planta huésped hasta que acaban con ella. La Hydnora africana es una planta parásita que crece al sur de África hincando sus raíces sobre las de otras plantas. La única parte visible son las flores, que emergen sobre la tierra para realizar las funciones reproductivas. Otra planta parásita que causa terror entre los agricultores es el Jopo (Orobanche cumana), aunque más que por su aspecto, por la capacidad que tiene para acabar con las producción de cultivos de girasol. No es la única planta conocida con el nombre de Jopo. Todo el género Orobanche presenta el mismo comportamiento parasitario. 

En los bosques húmedos de Indonesia, existe otra planta parásita con una inmensa flor de color rojo que por su aspecto para nada invita a acercarse a ella. Se trata de Rafflesia arnoldii, cuya flor puede llegar a medir un metro de diámetro y pesar once kilogramos. A pesar de ser una planta que para sobrevivir tiene que acabar con la existencia de otras plantas y que el aspecto de su flor no es todo lo agradable que pudiéramos desear para una planta, Rafflesia arnoldii no deja de ser una curiosidad botánica que se encuentra en peligro de extinción debido a la deforestación que sufre su hábitat natural.

Y de Indonesia nos trasladamos a México y el Suroeste de Estados Unidos donde encontramos una planta con el nombre de Garras del Diablo (Proboscidea louisianica). En este caso no estamos hablando de una especie vegetal parásita como las anteriores, pues se trata de una hierba anual, que realiza la fotosíntesis y deja ver en el exterior su parte área compuesta de tallo, hojas y flores. Todo parece normal con Proboscidea louisianica hasta que realiza la fructificación. El fruto es una cápsula alargada, estrecha y curvada hacia arriba que cuando se seca, se divide en dos y se asemejan a unas uñas largas y retorcidas. Dan especial miedo cuando sobresalen como autenticas garras desde el resto del follaje.

Otra planta que da terror por sus frutos es Actaea pachypoda, también conocida como Ojos de Muñeca. Esta es una hierba perenne que procede del este de los Estados Unidos y cuyos frutos, dispuestos en racimo, son drupas de un centímetro de diámetro que se parecen asombrosamente al globo ocular. Son como ojos pinchados en ramillas.

Para finalizar este breve recorrido por plantas que dan miedo, hablaremos de una de las familias vegetales cuya flor es muy apreciada en arte floral. Son las orquídeas que entre la gran cantidad de géneros que posee, la mayoría de flor muy hermosa, existen algunas con flores cuanto menos inquietantes. Y si hay un grupo de orquídeas que puede representar mejor a “las plantas que dan miedo”, son sin duda las del género Dracula (Del latín: pequeño dragón). Llamadas así porque los sépalos de sus flores desarrollan dos largas espuelas parecidas a los colmillos que dicen poseía cierto Conde que habitaba en Transilvania. 


Hydnora africana

Orobanche flava


Rafflesia arnoldii
Fruto de Proboscidea louisianica, la Garra del Diablo
Ojos de muñeca (Actaea pachypoda) 
    
Fuente imágenes: wikimedia commons 
   
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