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16 de marzo de 2020

Las formas de las plantas

Este título tan cinematográfico, hace referencia en realidad a una disciplina de la botánica que estudia la morfología vegetal. Con ella aprendemos las diferentes formas que poseen las plantas y no solo hacemos referencia a la forma completa de las diferentes especies vegetales, pues también estudia la morfología específica de órganos concretos. Nosotros vamos a indagar en la forma de raíces, tallos y hojas, aunque existen más clasificaciones según la forma para flores, frutos, yemas, etc.
Volumen vegetal de un jardín
Volumen vegetal de un jardín 
Imagen de MW en Pixabay

Empezando desde abajo, tenemos a las raíces. Es curioso, porque es común que exista una cierta correlación entre la forma de las raíces con respecto a la forma aérea de las plantas cuando las vemos en el exterior. Claro que esta correlación se manifiesta en mayor o menor medida teniendo en cuenta el medio donde vive y los trabajos de jardinería, pues pueden afectar en el desarrollo de las raíces.
En una primera primera aproximación a la forma de las raíces, hacemos una distinción en tres partes. Las especies con un sistema radicular con raíz principal, que es aquel que se introduce muy profundo en el suelo, creciendo apenas en horizontal y teniendo escasas raíces secundarias. El inverso al sistema radicular con raíz principal es el sistema de raíces poco profundas, las cuales conforman una red de raicillas finas, todas de proporciones similares, que se desarrollan horizontalmente muy próximas a la superficie. Finalmente, tenemos un sistema radicular intermedio entre estos dos en el que la forma de las raíces adquieren una ramificación sesgada, con varías raíces de mayor tamaño y otras más pequeñas, que se introduce hacia dentro en el suelo.
Los tallos, como hemos comentado anteriormente, guardan una relación con las raíces. Por este motivo veremos que existen plantas con un tallo muy diferenciado que después se divide en ramas pequeñas, así como, plantas que carecen de tallo y crecen fuertemente ramificadas desde la base. Entre estos dos extremos, hay una gran variedad de posibilidades, como ocurre con las trepadoras, que desarrollan multitud de ramillas verdes muy flexibles que se van encaramando a diferentes superficies u otras especies vegetales.
Las hojas son un caso aparte, pues constituyen un mundo enorme en lo que a su morfología se refiere. Quizás se trate del órgano que más se ha estudiado referente a la forma de las plantas y básico para el reconocimiento de especies junto con las flores.
Un hoja esta compuesta por el limbo, que se encuentra dividido por el raquis, y el pecíolo que es esa especie de tallo fino que lo une a la rama. Ocasionalmente puede llevar un par de hojitas o crecimientos externos como zarcillos en la base del pecíolo que se llaman estípulas. El limbo es el epicentro sobre el que converge la forma de la hoja. Si es continuo es una hoja simple y si está dividido es una hoja compuesta.
La forma de limbo foliar en las hojas simples puede ser linear, lanceolada, ovada, obovada, orbicular, cordada, lobulada u palmatilobuldas. Las hojas compuestas pueden ser palmeadocompuestas, las cuales presentan el limbo dividido en hojitas (folíolos) separadas que se extienden desde el final del peciolo, o pueden ser pinnadas, cuyo limbo foliar se divide en hojillas ordenadas a lo largo del raquis. Las hojillas pinnadas pueden encontrarse en número par y son llamadas paripinnadas, o pueden presentar un número impar en cuyo caso se llama imparipinnadas. Los margenes de las hojas también contribuyen a diversificar la forma foliar, así pues, podemos encontrar borde entero, ondulado, dentado, aserrado o lobulado.
Como conclusión debemos decir que el estudio de la morfología de las plantas es importante para el reconocimiento de las diferentes especies vegetales y una gran ayuda para determinar posibles incidencias que se den con las plantas que cultivamos. Por ejemplo, si cultivamos una planta con un sistema raíces poco profundas, puede tener dificultades para anclarse al suelo y puede ser arrancada con facilidad cuando hace fuerte viento. Conocer este dato es útil en prevención y podemos evitar que la planta sufra daños plantándola en un lugar resguardado que la proteja de condiciones climáticas adversas.


Raíces de suculentas
Raíces de suculentas 
Imagen de StockSnap en Pixabay
La hiedra es una planta trepadora
La hiedra es una planta trepadora 
Imagen de LUM3N en Pixabay
Hoja de Ginkgo biloba 
Imagen de Ulleo en Pixabay
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4 comentarios:

  1. Una interesante exposición que sin duda sirve para comprender mucho mejor el comportamiento y desarrollo de muchas plantas.
    Un abrazo amigo José Luis.

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    Respuestas
    1. El conocimiento del mundo vegetal siempre nos facilitará que las plantas que cultivamos estén en buen estado de salud y, por tanto, presentarán un aspecto ornamental adecuado. Un saludo Juan.

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  2. Muchas gracias José Luis es muy interesante y educativo. Un abrazo.

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