Publicidad

25 de noviembre de 2020

Luz mínima

 

En ocasiones observamos que algunas de las plantas que conviven en casa con nosotros muestran repentinamente un crecimiento inusual. A simple vista vemos que se alargan en una dirección y se estrechan tallos o ramas. También apreciamos que estas zonas de crecimiento desproporcionado cambian de color, normalmente a tonalidades de verde más claro.

Plantas y luz

Plantas y luz 

Fuente imagen pixabay

Las plantas poseen el meristemo, es decir, un tejido que se encarga del crecimiento celular. Consiste en un conjunto de células que al microscopio nos aparecen pequeñas en comparación con otras células y que poseen forma poliédrica, así como, paredes muy finas. Pero lo más llamativo del meristemo de las plantas es que es un tejido que se mantiene siempre joven, poco desarrollado, a diferencia de los animales, y es por eso que se encuentra listo en cualquier momento para producir los diferentes órganos que necesitan los vegetales a lo largo de toda su vida.

Gracias a esta casi exclusiva característica natural, las plantas pueden ser podadas y crear nuevas ramas, perder las hojas en otoño y emitir otras nuevas en primavera o propiciar la floración cada temporada.

Existen tres tipos de meristemos, pero nosotros vamos a centrarnos en este artículo en el meristemo apical que es el que se encuentra en la punta de tallos y raíces. Es un tejido que se encuentra formado por tres capas de células, siendo la primera la más joven o inicial y la tercera la más antigua o derivada. Durante la formación de los tejidos de las plantas, la última capa cuando se diferencia en otro tejido para formar un órgano es inmediatamente sustituida por la segunda capa que se convierte en derivada y así sucesivamente.

Cuando las necesidades de luz para nuestras plantas escasea, independientemente del lugar de casa o del jardín donde las cultivamos, éstas inician una frenética carrera por alcanzar los rayos del sol. Para ellas cubrir esta necesidad de luz se convierte en su objetivo prioritario y dejan de lado temporalmente otros mecanismos botánicos como los que originan los frutos o las flores.

Es en este momento que el meristemo apical centra la producción de tejidos en alcanzar la luz rápidamente, dando lugar a tallos alargados y estrechos, con una coloración verde muy clara, que le dan a la planta un aspecto alicaído.

Todas las especies vegetales no tienen las mismas necesidades de luz, unas necesitan más y otras menos, de aquí nos llega la clasificación de plantas en sol, semisombra y sombra. De estas últimas, muchas las cultivamos en interior. Sin embargo, a pesar de esto, absolutamente todas necesitan recibir su dosis de luz diaria aunque sea poca.

Existen tablas que nos indican las necesidades de luz de muchas de las plantas ornamentales que cultivamos, así como, aparatos tecnológicos que nos indican la intensidad luminosa de un lugar. Son conocidos como luxómetros y utilizan como unidad de la luminosidad el lux (lx), que es la medida en la que encontraremos las necesidades de luz de las plantas ornamentales en las tablas mencionadas.

Pero si no contamos con un luxómetro a mano, un truquillo casero para saber si estamos aportando la cantidad de luz mínima que necesita una planta es comprobar si podemos leer sin dificultad en el espacio que ocupa nuestro vegetal. En caso de que tengamos que entornar los ojos o acercarnos la lectura en exceso, tendremos que proporcionar más luz para asegurarnos la viabilidad de la planta.

Te puede interesar:


¡Suscríbete al canal de YouTube!

Feedback en redes sociales:

Facebook

Twitter

También puedes leer:

Origen y actualidad de los terrarios de plantas

La roseta de echeveria

Este blog se alimenta de tus comentarios ¡gracias por dejarlos!

4 comentarios:

  1. Un articulo muy interesante amigo José Luis. Entender el comportamiento de las plantas cuanto más es fundamental.
    Un abrazo y buen resto de semana.

    ResponderEliminar
  2. Es un problema muy común con las suculentas, que con poca luz se estiran. Mucha gente me escribe preocupada porque no saben que les pasa y es simplemente eso. Un tema interesante que está bien conocer.
    Un abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Precisamente tuve la inspiración para escribir este artículo viendo una de mis suculentas. Y ya ves, es un síntoma que parece más de lo que es y que se soluciona simplemente con más luz. Un saludo Mónica.

      Eliminar