11 de marzo de 2020

La malva y la primavera

La subida de la temperatura, las lluvias locales o el aumento de la luminosidad diaria, son algunos de los factores que advierten a las plantas que la primavera se aproxima. Las hierbas espontáneas (o malas hierbas), que se encuentran durmientes bajo el suelo, al recibir estos estímulos comienzan a germinar dando lugar al espectáculo floral de plantas silvestres.
Flor de Malva Sylvestris, mala hierba
Flor de Malva Sylvestris


Una de las hierbas que ha recibido estos estímulos, es la malva (Malva spp.), un género de plantas que abarca unas treinta especies, entre las cuales, la más común es la Malva sylvestris. La podremos encontrar en terrenos degradados, bordes de bancales para horticultura, margenes de caminos y aparecerá en jardines de forma natural cuando se lo permitimos.
La malva silvestre es una hierba histórica, pues ya estaba descrita por Plinio el Viejo en su Historia naturalis, así como, es antiguo su uso en remedios caseros populares. A llegado a ser utilizada para alimentación y también es conocido su uso medicinal como regenerador del intestino y expectorante. En agricultura, la cultura popular asocia a la malva con una buena fertilidad del suelo porque es propensa a aparecer en terrenos con una elevada presencia natural de nutrientes.
Es una planta fácilmente reconocible por sus considerables hojas de color verde intenso, lobuladas y algo dentadas por los bordes. A mi me recuerdan a las hojas del geranio (Pelargonium zonale). Las hojas, además, es frecuente encontrarlas perforadas, pues son alimento de larvas de lepidópteros.
La floración es primaveral, pero puede llegar a hasta mediados de verano. Es uno de sus grandes atractivos y lo que la hace una planta tan cautivadora. En conjunto forman una cascada o inflorescencia muy llamativa por el color purpura o rosa de los pétalos, los cuales, se encuentran surcados por venas más oscuras. Las flores poseen la peculiaridad de poder cerrarse por la noche e, incluso, cuando la climatología no es favorable. De esta manera protegen el polen y favorecen que se encuentre disponible para los insectos polinizadores cuando el tiempo vuelve a ser más benigno.
La semilla de la malva es una capsula con forma de riñón y la superficie es irregular, con surcos que la recorren. Conservan su poder germinativo durante tres años, después de esta fecha desciende. Con la llegada de la primavera, las semillas de malva que se encuentran ocultas bajo tierra empiezan a dejar pasar agua al interior. La subida de la temperatura del medio subterráneo facilita el paso de agua al interior de la semilla, haciendo que el embrión se hinche. El calor, unido a la humedad, provoca que la cubierta se rompa y de como resultado una nueva planta de malva que portará sus flores tan ornamentales más allá de la primavera.


Hoja de Malva Sylvestris, mala hierba
Hoja de Malva Sylvestris

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4 comentarios:

  1. Fabuloso post amigo José Luis. Estas Malvas aunque consideradas malas hierbas tienen un bonito atractivo, yo suelo dejar alguna que otra por el jardín y controlándolas un poco son preciosas.
    Un abrazo

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  2. Hola José Luis, maravillosa entrada, me encantan las Malvas y son plantas estupendas y con propiedades medicinales. Aquí aún no florecen, pero pronto lo harán. Un abrazo.

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    Respuestas
    1. Son estupendas para algunos remedios caseros y además con un enorme valor ornamental. Todo beneficios. Un saludo Lola.

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