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19 de octubre de 2021

Hadas y saltamontes

 

Historias sobre hadas llevan pululando desde la antigüedad, como muestran muchas culturas ancestrales que se han hecho eco de la existencia de estos seres feéricos; normalmente con aspecto de mujer alada y con la habilidad de realizar magia. Aunque también había hadas con forma masculina, como es el caso del Rey Oberón y que inmortalizó el dramaturgo William Shakespeare en el Sueño de una noche de verano.

Hadas y saltamontes

Hadas y saltamontes 

Imagen de 愚木混株 Cdd20 en pixabay

Es la mitología celta la que más luz arroja acerca del mundo de las hadas. Al principio tenían un tamaño humano normal, pero con el tiempo se empezaron a incluir dentro de un grupo de seres antropomórficos en el que se encuentran, junto a las hadas, duendes, gnomos y elfos, con lo que su altura empezó a menguar.

Las de tamaño humano fueron motivo de muchas historias, en general en relatos de la Edad Media como las que aparecen relacionadas con el Rey Arturo y sus caballeros. Historias que recogen el testigo de cuentos procedentes de la cultura celta y en los que ya aparecían hadas como Nimue, Dama del Lago y madre adoptiva del caballero Lancelot o Melusina que ha llegado a constituir el paradigma del hada.

Algunas de estas hadas han continuado siendo representadas con tamaño humano, como es el caso de las hadas madrinas. Pero las que dieron lugar a ser confundidas con insectos fueron las pequeñitas.

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Las hadas de Cottingley. En el verano de 1917 Elsie Wright y Frances Griffith, dos jóvenes primas que vivían en Cottingley, localidad cercana a Bradford (Inglaterra), tomaron unas fotografías en las que aparecían junto hadas que revoloteaban, danzaban y tocaban diminutos instrumentos. Fue una noticia muy notable a principios de los años 20 del siglo pasado y lo que debió haber quedado como un juego entre ambas niñas tuvo un calado considerable.

Muchas personalidades de la época tomaron estas fotografías como algo real. Entre estas personas se encontraba Sir Arthur Conan Doyle, que preparaba un artículo a finales de 1920 sobre hadas para The Strand Magazine y utilizó las fotografías de las primas para dar autenticidad a la existencia de las hadas.

La persona que dio a conocer el fenómeno de las hadas de Cottingley al autor de Sherlock Holmes fue Edward Gardner, un destacado miembro de la Sociedad Teosófica de Londres. Pues bien, Gardner afirmaba entre sus estudios y escritos que veía en las hadas una rama de la evolución derivada de insectos alados. Y es que el tema de las hadas de Cottingley dio mucho que hablar y de hecho aún hoy en día es un suceso que suscita mucho interés. También es cierto que en ocasiones necesitamos creer en la magia y eso maquilla de alguna manera las evidencias que nos muestra nuestro lado más racional. Tal vez por ese motivo muchos adultos tomaron en serio el juego de dos niñas.

¿Has visto alguna vez un saltamontes levantar el vuelo? No puedo echar en cara a nadie que confunda hadas con insectos porque yo mismo me he sobresaltado cuando he visto de soslayo en un jardín o un parque a algún insecto levantar el vuelo. Tampoco he pensado que fuera algo sobrenatural, pero si da para pensar en la facilidad con la que un pensamiento instantáneo te devuelve la imaginación pueril que usabas para adentrarte en ese rincón oculto de tu mente habitado por seres feéricos.

Lo cierto es que tanto a hadas como a saltamontes les gustan los mismos lugares. En la naturaleza, en lo profundo de una espesa vegetación en un parque o un jardín, a veces cercano al curso del agua. También ambos son tímidos y prefieren ocultarse de miradas indiscretas.

El cuerpo de un saltamontes puede llegar a tener un considerable tamaño, en especial las hembras que son mayores que los machos. Poseen unas largas patas traseras que les sirve para impulsarse y, de los dos pares de alas que tienen, el par trasero es membranoso y les permite volar.

Saltamontes los hay pequeñitos y van mudando la piel hasta que alcanzan la forma de imago. Esto quiere decir que no son del tipo de insectos que poseen una forma de larva como oruga, sufren una metamorfosis y emergen con una forma adulta distinta como ocurre con las mariposas por ejemplo. Un saltamontes posee una serie de estadios que comienzan desde que es una ninfa hasta que se convierte en adulto. Por cierto, la palabra ninfa viene del griego antiguo y ya se asociaba a deidades femeninas hermosas que se encontraban cerca del agua. Recuerda a Nimue, la Dama del Lago. El caso es que la palabra ninfa se usa para definir insectos inmaduros en la actualidad.

No he mencionado una importante diferencia que existe entre hadas y saltamontes y es que si las primeras son siempre bien recibidas, los segundos no deseamos para nada encontrarlos en un espacio verde. La animadversión hacia los saltamontes proviene de su atroz forma de devorar vegetales, en especial cuando la población crece en exceso y realizan grandes migraciones para evitar la competencia entre la misma especie de insectos.

Puede resultar algo atrevido escribir un artículo que relacione hadas y saltamontes, aunque esa relación (confusión) sea antigua, pero ahora que se aproxima Halloween no esta demás desempolvar esas viejas historias y volver a observar con los ojos de un niño la magia que envuelve a los insectos de jardín.

Saltamontes con alas desplegadas

Saltamontes con alas desplegadas 

Imagen de Weimar Meneses en flickr

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4 comentarios:

  1. Un articulo interesante, algo había leído al respecto, sobre todo en la cultura celta.
    Cordiales saludos y buen resto de semana.

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    1. Hadas, ninfas... en realidad son los mismos seres pero descritos por diferentes culturas. Vamos, la misma historia contada desde distintas ópticas y es interesante ver como esas leyendas se van distorsionando con los siglos llegando hasta nuestra época.
      Un saludo y buena semana.

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  2. Muy interesante José Luis, aquí tenemos seres como Xanas, Hadas de los ríos e incluso el hada de los bosques que tiene poco tamaño y es viejecita. Eso se contaba en las noches de invierno alrededor de la lumbre entre los vecinos y al final casi te lo acababas creyendo jajajaja. Un fuerte abrazo.

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    1. Es importante dejar una puerta abierta a la imaginación y la fantasía, ya pasamos demasiado tiempo serios 😅
      Un fuerte abrazo lola.

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