3 de noviembre de 2022

La caza de las crisopas

 

No todos los bichos de jardín son malos. Es más, existen algunos que han resultado ser importantes aliados en la lucha contra plagas que atacan a las plantas. Este es el caso de la crisopa, cuyo adulto puede resultar hasta bonito y su larva, en cambio, letal.

Adulto de Chrysoperla carea

Adulto de Chrysoperla carnea 

Imagen de Artur Ryzdzeweski en flickr

Por supuesto, letal para insectos de los que perforan o devoran nuestros vegetales; los pulgones saben bien que no es la mejor de la ideas cruzarse en el camino de una larva de crispa.

Las larvas son alargadas y de color marrón. Puede parecer que la cabeza está un poco aplastada y es común que en algunas especies tengan una joroba.

Crisopa verde sobre milenrama (Achillea millefolium)

Crisopa verde sobre milenrama (Achillea millefolium

Imagen de Stanze en flickr

Son tan robustas que poseen la habilidad de cargar a sus espaldas diversos materiales como son desechos vegetales, piedrecillas y restos de sus victimas.

Pero lo que las hace tan mortíferas son dos estiletes o estructuras maxilares alargadas que tienen en la boca y que utilizan para cazar, así como, hincarla para consumir a su presa.

Larva de crisopa y náyade (Celastrina argiolus) almuerzan juntos

Larva de crisopa y náyade (Celastrina argiolus) almuerzan juntos 

Imagen de Stanze en flickr

También utilizan cierta estrategia para atrapar insectos que les puedan causar problemas, como es el caso de una larva grande de heliotis (Helicoverpa armigera).

Éstas se defienden lanzando “mordiscos”. La larva de crisopa es capaz de rodear, analizar la superficie donde se encuentra y detectar un mejor lugar para atacar, normalmente tras la heliotis.

Te puede interesar:


Los adultos, al menos en apariencia, son más atractivos. Y aunque la necesidad puede hacer que en determinados momentos se alimenten de pulgones, en condiciones normales se alimentan de néctar y polen de plantas.

Las crisopas reciben su nombre científico del griego, pues hace referencia a que muchas especies del género Chrysoperla poseen ojos dorados con brillo metálico. “Chrysos” significa oro y “ops” significa ojo.

El ojo de la crisopa

El ojo de la crisopa 

Imagen de ZEISS microscopy en flickr

Las diferentes especies alcanzan una longitud corporal de dos centímetros. El tórax y el abdomen quedan ocultos bajo las alas cuando están en reposo, pero como son transparentes, el cuerpecillo verde es claramente visible.

La hembra adulta deposita los huevos únicos de crisopas en hojas y tallos. Son únicos porque se colocan sobre un pedúnculo o estaca que los deja a cierta altura.

Larva de crisopa

Larva de crisopa 

Imagen de Donald Hobern en flickr

Durante mucho tiempo se pensó que estos huevos eran un tipo de hongo y como tales llegaron a tener incluso su propio nombre científico, Ascophora ovalis.

Hoy en día se sabe que los huevos de crisopas están sobre pedúnculos para evitar la voracidad de la primera larva eclosionada.

Crisopa en pleno vuelo

Crisopa en pleno vuelo 

Imagen de Frans en flickr

Chrysoperla carnea es la especie más conocida porque es empleada como agente de control biológico en invernaderos.

En el caso de las crispas su función es controlar plagas, pero el concepto de control biológico es más amplio. Se resume como el uso de organismos vivos para controlar enfermedades, maleza e insectos.

Adulto alimentándose

Adulto alimentándose 

Imagen de Line Sabroe en flickr

Se ha identificado a larvas de Chrysoperla carnea cazando a más de 70 especies de otros insectos: trips, minadores, mosca blanca, huevos, orugas, además de pulgones y araña roja.

En este sentido, la crisopa verde (Chrysoperla carnea), se comercializa con el nombre de Chrysoline C. El producto consiste en larvas jóvenes y su caza comienza cuando se liberan sobre plantas portadoras de pulgones.

Puesta de huevos

Puesta de huevos 

Imagen de Samuel en flickr

También puedes leer:

Ocupar el espacio con flores bonitas

El progreso de la polilla

Este blog se alimenta de tus comentarios ¡gracias por dejarlos!

4 comentarios:

  1. Me ha gustado el artículo ya que es divulgativo para captar el interés de nuevos naturalistas.
    Únicamente que las referencias a C.carea debieran ser como C.carnea. Por lo demás muy bien.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegra que te haya parecido interesante el artículo y muchas gracias por el aviso en el error tipográfico, ya ha sido corregido.
      Un saludo, Ricardo.

      Eliminar