9 de febrero de 2024

Beneficios de germinar semillas y granos del súper en casa

 

¿Has pensado alguna vez en el potencial que poseen las semillas de casa para decorar? Utilizadas en la cocina para elaborar deliciosos platos o tomar un aperitivo mientras vemos nuestra serie favorita, muchas de estas semillas no han perdido la capacidad de geminar.

Flor de garbanzo (Cicer arietinum)

Flor de garbanzo (Cicer arietinum

© Luis Mata

Son granos que no compramos en el super viéndolas a futuro como planta ornamental e, incluso, quizás podamos pensar que no son demasiado estéticas. Sin embargo, fijándonos en detalle observaremos que son más bonitas de lo que nuestro prejuicio quiere admitir.

Girasol ornamental

Girasol ornamental 

© Albert Verveuren

Y es que tener en casa algunas macetas con sus semillas germinando tiene más beneficios de los puramente estéticos. Aunque, en este artículo vamos a poner el foco en el bien que hacen las plantas de interior al purificar el aire ambiental del hogar.

Planta de garbanzo

Planta de garbanzo 

© Tom Ellis

Las plantas de interior retiran del aire compuestos orgánicos volátiles (COV). Peligrosas sustancias que se encuentran en pinturas, barnices o disolventes en los muebles de casa y son liberados al aire por acción de las altas temperaturas. Provocan en la salud alergias, migrañas, irritaciones y, a largo plazo, pueden tener efectos cancerígenos.

La fotosíntesis también ayuda a limpiar el ambiente en casa. Simplificándolo mucho, es un proceso botánico que consiste en transformar materia inorgánica en materia orgánica. Para llevarlo a cabo las plantas absorben anhídrido carbónico (CO2) y liberan oxigeno (O2) al aire.

Lentejas germinado

Lentejas germinado 

© Chundalak

Los órganos u orgánulos celulares que intervienen en el intercambio gaseoso entre las plantas y el ambiente son los cloroplastos. Estructuras que se encuentran en las zonas de color verde de los vegetales y son estas partes las que pueden producir oxigeno, no la madera o partes leñosas.

Hoja verde de maíz (Zea mays)

Hoja verde de maíz (Zea mays

© Forest and Kim Starr

Las semillas que tenemos en casa para la cocina son una fuente continua de partes verdes porque son hierbas cuya etapa de cultivo no dura más que unos meses, creando un continuo ciclo de siembra, germinación, crecimiento, retirada y vuelta a sembrar.

¿Cuáles de estos granos pueden germinar? Pues aquellos que están envasados al natural y no han sufrido ningún tipo de procesado como tueste, frito, hervido, precocinado, etc.

Granos de lenteja

Granos de lenteja 

© Ángel González Hereza

Habas, garbanzos o lentejas, semillas utilizadas por muchos de nosotros en el colegio para el típico trabajo de “Ciencias Naturales” que recreaba un cultivo casi hidropónico con algodón y mucha agua, son muy buenas candidatas para la misión de germinar y decorar en casa.

Este grupo son legumbres, semillas secas de las plantas de la familia botánica Fabaceae. La mayoría de estas plantas contribuyen a fijar el nitrógeno atmosférico al sustrato haciéndolas determinantes para la rotación de cultivos en agricultura.

Flor de haba (Vicia faba)

Flor de haba (Vicia faba

© Mountainmik

Las gramíneas o cereales también son otra opción para cultivar en una maceta en casa. En concreto el maíz. Es importante que sembremos el usado para hacer palomitas en una cacerola, pues el preparado para microondas no vale.

Plantas de maíz en maceta

Plantas de maíz en maceta 

© Jardines Que Me Gustan

El maíz es uno de los vegetales mayormente cultivados del mundo y fuente de alimento tanto para humanos como para animales. Las hojas son alargadas y se desarrollan muy juntas al tallo dando lugar a una masa vegetal muy tupida.

De las famosas palomitas pasamos a las pipas. El girasol es uno de los cultivos industriales más importantes pero, además, también tiene una importante presencia como planta ornamental en jardinería.

Girasol (Helianthus annuus) en maceta

Girasol (Helianthus annuus) en maceta 

© Tim Ellis

Como recomendación final, personalmente me parece más ornamental sembrar un buen puñado de semillas y que crezcan muy juntas. Hay que colocarlas sobre la tierra y echar una capa muy fina de sustrato. Regar con pulverizador una o dos veces al día para que quede siempre húmedo pero sin producir encharcamientos. De esta forma crecen con un volumen vegetal considerable que destaca notablemente con el espacio del contenedor en el que habitan.

Otras lecturas recomendadas:

La diversidad de las euforbias

Arquitectura y plantas tropicales en el invernadero de Aarhus

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2 comentarios:

  1. todo lo que sea plantar, sembrar... me apunto!!!!! un saludo que hace mucho que no pasaba a comentar tus publicaciones!

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