7 de abril de 2022

La planta que se quedó sola

 

Existen plantas ocupando numerosos lugares del planeta, las llamadas cosmopolitas. Otras especies vegetales en cambio, solo es posible encontrarlas de forma natural en un lugar concreto y por tanto son endémicas de una región.

Iris xiphium o Lirio español es un endemismo

Iris xiphium o Lirio español es un endemismo 

Imagen de gailhampshire en flickr

Sin embargo, el término endemismo se refiere a una distribución limitada a la extensión de un continente y, como sabemos, tal cantidad de superficie es enorme. Una planta endémica puede pertenecer a un abanico muy amplio de escalas geográficas.

Desde un continente, pasando por un país o una isla, hasta una cordillera, la cima de una montaña, un río o un lago, el catálogo de lo que podemos considerar una planta endémica es muy diverso.

Por eso, para que una planta acabe sola debe estar recluida en un ámbito geográfico muy pequeño y suelen ser éstas las que con mayor probabilidad se encuentran amenazadas con la extinción.

Te puede interesar:


Plantas que se han quedado solas o que en breve lo harán hay unas cuantas de ellas muy cerca nuestra. En concreto, en la actualidad hay registradas más de cien especies vegetales en peligro de extinción en la Península Ibérica, Islas Canarias e Islas Baleares.

Sería una perdida irreparable que desaparezcan del paisaje al que pertenecen plantas como la Aquilegia pyrenaica que crece de manera natural en los Pirineos a una altura de hasta 2.500 metros de altitud.

Hierba de la cual no volveríamos a contemplar sus estambres de color amarillo sobresaliendo a través de pétalos color azul. Al menos, no la encontraríamos en su lugar de origen.

Aquilegia pyrenaica

Aquilegia pyrenaica 

Imagen de Jorge Benayas en flickr

Otra planta que no posee la suerte para si misma que supuestamente trae a los demás es el trébol de cuatro hojas. Aunque claro, me refiero al acuático. Una especie rara que tiene por nombre científico Marsilea quadrifolia.

Las cuatro frondas (órgano que hace las veces de hoja) nacen de un peciolo largo sumergido y quedan sobrepasando la superficie del agua. Lo curioso de esta planta es que, aunque se encuentra protegida, en algunos lugares del mundo se cultiva como alimento.

Marsilea quadrifolia cultivada en un jardín

Marsilea quadrifolia cultivada en un jardín 

Imagen de kkmarais en flickr

Digitalis isabelliana es otra especie vegetal que corre el riesgo de quedar sola en su lugar natural de crecimiento y por tanto amenazada con la extinción. Endemismo exclusivo de la isla de Gran Canaria, es una planta que destaca por su densa inflorescencia de color anaranjado oscuro.

Inflorescencia de Digitalis isabelliana

Inflorescencia de Digitalis isabelliana 

Imagen de Tim Waters en flickr

Estas especies vegetales son escasos ejemplos de los más de cien que hemos comentado que existen en nuestro territorio. Pero pueden perfectamente dibujar el panorama del peligro de extinción.

Y no debemos conformarnos solo con la labor de protección que realizan los jardines botánicos o aquellas especies que se han naturalizado lejos de su hábitat quebrando el equilibrio natural de su lugar de origen.

Pues son plantas que corren el peligro de quedar solas, aisladas en un medio minúsculo o en jardines creados por la mano del hombre, e incluso, llegando a desaparecer completamente de toda geografía.

También puedes leer:

Plantas impermanentes

Botánica y geometría fractal

Este blog se alimenta de tus comentarios ¡gracias por dejarlos!

No hay comentarios:

Publicar un comentario