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23 de marzo de 2017

El lilo, las lilas… es primavera en tu vida ¡a disfrutar!

Esa fragancia que nunca se olvida en espigas florales maravillosas

Escrito por Pepe Plana
Simples, dobles o semidobles; blancas, amarillas, rosas o violetas; reunidas en panículas cilíndricas o piramidales, las flores de las más de treinta variedades que constituyen el género Syringa tienen en común la deliciosa fragancia que expelen desde el momento en que se abren, a principios de primavera. Es el principal atractivo de estos árboles y arbolitos, pero no el único: sus hojas caducas con forma de corazón, de color verde mate, suave o más oscuro según la especie, son también muy decorativas. Por su parte, su graciosa copa redondeada, que no suele elevarse por encima de los 4-5 metros de altura, encajará perfectamente en todo tipo de jardines, sean cuales sean sus dimensiones, y si se controla su crecimiento o se eligen especies de desarrollo limitado, podrá incluso exhibirse en un macetón. 

La especie más cultivada es Syringa vulgaris en sus numerosísimas variedades, que se diferencian entre sí, principalmente, sólo en el color de las flores. Syringa vulgaris “Belle de Nancy”, una de las más conocidas, produce grandes y compactas panículas de flores dobles de color rosa malva. Las de S. vulgaris “Charles Joly” son de color rojo púrpura y las de “Mme. Lemoine”, de color blanco puro. Todas ellas pueden alcanzar los 5 metros de altura al final de su desarrollo. Por eso, si quieres un ejemplar más pequeño, tendrás que acudir a especies como Syringa meyeri, que en su variedad “Palibin”, de flores rosadas, no supera los 1,5 metros de altura.

Syringa vulgaris

21 de marzo de 2017

Un paseo bajo los sakura

¡Ya me gustaría a mí pasear bajo los sakura de Japón! Llega la primavera y la red de redes se llena de las idílicas imágenes de los parques y jardines japoneses con los hermosos cerezos en flor (sakura), de tal manera, que parece que hubiera caído una gran nevada sobre los jardines nipones. En Sevilla es posible encontrar cerezos en flor, pero aislados o, al menos, no creando esa estampa que vemos en internet. Lo más perecido que he llegado a ver, es un campo plantado con un par de exiguas filas de Almendros. Por supuesto, pegada a una finca de olivar.

Flor de Prunus spp.

20 de marzo de 2017

La importancia de nuestros bosques, la importancia de los árboles

La masa forestal española es, tras la de Suecia, la más grande e importante de Europa, y una fuente de riqueza y de empleos, pero también de servicios ecológicos y sociales difícilmente evaluables y cuantificables. La importancia de nuestros bosques radica en la captación de carbono, su contribución en la regulación hídrica, el combate frente a la erosión del suelo, la acción de mejora en la calidad del aire y la conservación de la diversidad biológica española, la más rica y variada de Europa.

Y aunque los productos y servicios que presta el monte son muchos (turismo, resinas, trufas, setas, etc), sólo el de la madera genera unos 90.000 empleos directos y la cantidad que cada año se extrae de los bosques llenaría dos veces un estadio como el Santiago Bernabéu.



16 de marzo de 2017

Tributo al Pitósporo de jardín

Es curioso que con la devoción que siento por el Azahar de la China o Pitósporo (Pittosporum tobira), por haberlo contemplado infinidad de veces en parques y jardines públicos desde que era un niño, por haberlo utilizado en diseños de paisajismo, tanto el arbusto común como la variedad enana, me sorprende que nunca le haya dedicado un artículo en este blog. Pero esta mañana, mientras paseaba con Duncan, he tropezado en la mediana de la avenida por la solemos pasar, que se encuentra ajardinada con Plátanos de Sombra, Adelfas, Fotinias y Piracantas, con una masa arbustiva de Pitósporo y me he sentido inspirado para dedicarles este post.

Seto de Pitósporo (Pittosporum tobira)

14 de marzo de 2017

Desaparece el árbol de "El Principito"

Tengo que reconocer que nunca me ha llegado a fascinar del todo El Principito por dos motivos, por un lado porque a pesar de ser un libro catalogado como infantil el fondo es de una profunda complejidad y, por otro lado, porque se encuentra imbuido de una melancolía crónica e infinita. Quizás todo esto pueda ser una precepción muy personal y no deseo centrar el debate en esta cuestión pues, no obstante, El Principito es uno de mis libros más recurrente y, dejando algo de espacio entre ambos, le tengo aprecio. Es más, mi hijo con tan solo siete años lo ha estado viendo en mi mesa de estudio estos días que he estado escribiendo este post, un libro con las hojas amarilleadas ya, con las propias ilustraciones de Antonie de Saint-Exupéry, y se siente siempre atraído a ojearlo.

Entonces le hice entender al principito que los baobabs no son arbustos, sino árboles tan altos como iglesias y que aunque llevase a toda una manada de elefantes, no acabaría ni con un solo baobab.
Esto de la manada de elefantes le hizo mucha gracias al Principito.
-Tendrían que ponerlos unos encima de los otros.
Y luego añadió muy juiciosamente:
-Los baobabs, antes de crecer, son pequeñitos.
       
Antonie de Saint-Exupéry


El Principito manteniendo su pequeño planeta Ilustración de  Antonie de Saint-Exupéry

7 de marzo de 2017

Volverán las oscuras golondrinas… y otras aves

No quiero que mi devoción por Bécquer pueda resultar en exceso empalagosa, arcaica, ¿manida?, si también, pero no encuentro mejor formar de comenzar este artículo que de la pluma del malogrado poeta, pues juntar golondrinas, patos, el Parque de María Luisa y un paseo por el campo me lleva a una única y posible dirección. Las golondrinas están de vuelta y no serán las únicas en volver.

Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar,
y otra vez a la tarde aún más hermosas
sus flores se abrirán.
Gustavo Adolfo Bécquer

Kiosco/Cenador del estanque del Parque de María Luisa

22 de febrero de 2017

Campo de San Francisco en YouTube

Los “tulipanes” rosados de los Tuliperos (Liriodendron tulipifera), los Tulipanes de verdad  junto a los Muscari azules, los pavos reales tumbados a sus anchas en el césped, ranas pétreas en la fuente mientras brota el agua de sus bocas, patos y cisnes nadando en el agua del estanque, Mafalda divertida sentada en un banco, el viento peinando con suavidad arbustos y pradera, las rocas, la grava blanca y el arce de hoja escarlata en el jardín zen, las floraciones globosas de un fucsia intenso en los Rododendros, el musgo emergiendo entre la piedra, los arboles reflejados en mansas aguas, Carbayones presentes y Carbayones ausentes, la fecha actualizada a diario sobre un manto níveo,…

Mafalda sentada en un banco del Campo de San Francisco

16 de febrero de 2017

La escuela de jardinería se seca

La primera vez que tuve contacto con la Escuela de Jardinería Joaquín Romero Murube fue en noviembre de 2004 para la realización de un curso de Xerojardinería. Yo hasta entonces no sabía que existía, aunque llevaban años impartiéndose clases de formación profesional de jardinería y medioambiente. Como había terminado la especialidad de explotaciones agropecuarias en la Universidad, y todavía no se había implantado la especialidad de horticultura y jardinería, me encontraba ávido por realizar formación relacionada con el diseño y creación de jardines que era lo que más me gustaba y, además, me alejaba del trabajo de aplicación de productos fitosanitarios que por aquel entonces resultó ser una pequeña decepción.

Jardín delantero de la Escuela de Jardinería hace unos años

8 de febrero de 2017

¿Qué uso le damos a nuestro jardín?

Esta pregunta que de primeras nos puede llevar a obtener una respuesta obvia, es de suma importancia cuando diseñamos un jardín. En un ejercicio de sinceridad con nosotros mismos, debemos establecer con claridad cuál es el uso que le vamos a dar al jardín, de esta forma llevaremos a otra pregunta crucial ¿De cuánto tiempo disponemos para dedicarle al mantenimiento del jardín? Es importante ser consciente de nuestra disponibilidad: una hora a la semana, un día cada quincena o un fin de semana al mes, porque en caso contrario nunca vamos a poder relajarnos y disfrutar de nuestro espacio verde si tenemos la sensación cada vez que entramos en él que tendremos que ponernos a trabajar.



2 de febrero de 2017

Realidad y fantasía en el jardín medieval

El pasado 9 de junio se estrenó en cines el documental “El Bosco. El jardín de los sueños”, una película que aborda la obra más enigmática y conocida del pintor holandés, el tríptico de El Jardín de las delicias, a través de la conversación entre el historiador del arte Reindert Falkenburg y destacados artistas, historiadores, escritores, filósofos y músicos. El éxito del documental fue tal, que se prolongó su duración en las carteleras de cine y suscitó el interés en las salas de cine de otros países como México, Estados Unidos y Francia.

Tríptico de “El Jardín de las delicias” de El Bosco