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5 de diciembre de 2017

El jardín de invierno

El cambio climático es un hecho, para que vamos a negar lo contrario a estas alturas y para que van los gobiernos y las grandes multinacionales a ocultarnos algo evidente. Quizás ya es incluso tarde para hacer algo al respecto. Por lo pronto en Sevilla, la ciudad donde vivo, nos han arrebatado el otoño y ha sido sustituido de forma jocosa por otra estación, el “veroño”. Ha dejado de existir una transición gradual desde el verano al invierno. A principios de noviembre, de un día para otro, hemos pasado literalmente de vestir manga corta al calor de un abrigo.  
 
Hama-rikyu Garden en Tokio (Japón)

¿Cómo viven esta situación las plantas? Después de escribir en numerosas ocasiones que lo ideal es elegir especies vegetales autóctonas o naturalizadas para crear un espacio verde, porque son éstas las mejor adaptadas al entorno donde viven y tienen más posibilidades de subsistir creciendo con vigor, ahora se hace complicado definir la planta ideal para el lugar donde la queremos cultivar. A pesar de todo, esta máxima para la elección de las plantas de un jardín, debemos seguir manteniéndola porque a priori siguen siendo la opción más ecológica y de mayor posibilidad de éxito.

Las plantas viven esta situación de forma algo caótica. Los árboles, por ejemplo, no saben si florecer, echar las hojas al suelo o detener su actividad por la llegada del invierno. Son múltiples los casos de plantas que han vuelto a florecer a destiempo y después el frío a acabado con este rebrote anacrónico haciéndoles daño. Probablemente, aquellas que presenten mejores atributos naturales para afrontar el cambio climático, serán las que consigan sobreponerse al resto. Esto es pura evolución natural, tal y como ya nos contó Darwin. Dentro de unos pocos años (muchos menos de los que deberían de forma natural), veremos que plantas predominan en detrimento de otras que quedarán extintas, creándose un grave desequilibrio en la biodiversidad.
 
¿Cómo se supera en el jardín el intenso frio? Para empezar diré que el jardín de invierno no tiene que ser feo. No estaría de más que ampliáramos nuestro concepto de jardín hermoso y supiéramos valorar positivamente nuestro espacio verde en cualquier época del año. Por otro lado, es cierto que si hemos preparado el jardín pensando casi exclusivamente en las altas temperaturas porque es lo habitual, la conservación del mismo se puede complicar. No obstante, existe algunas prácticas de cultivo que podemos aplicar en nuestro jardín para hacer más llevadero el invierno.

Proteger las plantas o cambiarlas de lugar: Las plantas herbáceas que cultivamos en parterres sobre la propia superficie del lugar, podemos cubrirlas con una protección de forma cónica que la encierre completamente desde la base. Las plantas que cultivamos en macetas, se pueden introducir en un invernadero si dispones de él o podemos convertirlas durante una temporada en “plantas de interior” e introducirlas en casa.

Estufas y fuentes de calor: Introducir el fuego como elemento decorativo en el jardín, no es una idea nueva. El proteger los cultivos agrícolas delicados del frio encendiendo estufas, tampoco. Existen muchos modelos de estufas que se pueden colocar al aire libre y si le añadimos una forma de mover el aire caliente en el jardín, ayudaremos a distribuir mejor el calor. Otra ayuda sería el uso de acolchados o mulch para el suelo y proteger a la raíces del frio.

Eliminar la escarcha: En la medida de nuestras posibilidades, debemos sacudir las ramas y las zonas húmedas de las plantas para eliminar la escarcha y evitar que se formen necrosidades por efecto de la helada. Una ventilación adecuada puede contribuir a disminuir la humedad también.

Abonado: Cuanto más vigorosa sea una planta y mejor sea su estado de salud, mayor será su rusticidad para afrontar cualquier vicisitud. En el caso de un abono genérico, siempre recomiendo uno de triple acción con nitrógeno, fosforo y potasio que se presenta en la forma comercial de pequeñas bolitas azules. La dosis adecuada es aproximadamente la cantidad de bolitas azules que ocupa una cucharilla de café por planta. Las plantas acidófilas como las azaleas, las camelias y los rododendros, son especialmente sensibles en esta época del año por presentar una delicada fase vegetativa. El abono específico para plantas acidófilas será el adecuado en este caso.

Fuente imagen: Wikimedia commons
       
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Gracias por perder unos minutos de tu tiempo leyendo este post.

2 comentarios:

  1. Me da pena que lo digas resignado, alguien con la gran capacidad que tiene como tu debía de ser más optimista, de veras no vamos a darnos por vencido que siempre se puede recuperar pero debemos mentalizarnos. Los consejos buenisimos. Un abrazo

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    Respuestas
    1. Yo es que siempre he sido muy dramático jajaja. Bromas a parte, me parece que la situacion es grave, pero siempre pienso que se puede hacer algo más. Como en el refrán "mientras hay vida hay esperanza", pues igual. Un saludo.

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