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28 de febrero de 2014

Labores en el jardín para marzo (los 7 principios de la xerojardinería)

Luz. Mucha luz. En marzo los días cada vez son más largos y eso las plantas lo van notando. El jardín despierta de su letargo invernal, la primavera está próxima. Empiezan a florecer algunas especies vegetales, como bulbos y frutales. Se intensifican las labores de mantenimiento en el jardín y debemos mantenerlo en perfecto estado ornamental para no perder el tren de la primavera.

Desert Garden en los Jardines Botánicos de la Huntington Library Pasadena (California). Ejemplo de que un xerojardín puede ser hermoso a la par que sostenible.

Aunque la primavera es teóricamente la estación donde se deben producir más precipitaciones, lo cierto es que en la Península Ibérica el agua es un bien escaso que hay que preservar. Algunas buenas ideas que podemos aprovechar para ahorrar agua en el jardín las podemos extraer de los principios de la xerojardinería.

La xerojardinería es un concepto que surgió en Norteamérica durante los años 70 e, incluso, se patentó con el nombre de Xeriscape por el Departamento de Agua de Denver (Colorado). Lejos de lo que puede parecer no consiste en crear un jardín de cactus. Es más bien utilizar una serie de criterios en el diseño de jardines para reducir la superficie de riego y utilizar plantas autóctonas o naturalizadas, sin por ello realizar jardines que pierdan ningún tipo de valor ornamental. De hecho los xerojardines puedes ser muy hermosos.

Estos son los siete principios de la xerojardinería:

1. Planificación y diseño adecuados.
2. Análisis del suelo.
3. Elección adecuada de plantas.
4. Racionalización en las zonas de césped.
5. Sistemas eficientes de riego.
6. Uso de acolchado.
7. Conservación y mantenimiento adecuado.

Como vemos, es fundamental la reducción de la superficie de césped en un xerojardín, pues las praderas es el elemento que más agua consume en un espacio verde. Una opción que tenemos para reducir la superficie de agua es usando acolchados. Otra buena solución es, en zonas donde existen taludes, no sembrar césped y utilizar plantas tapizantes que nos cubran el suelo como la hiedra o la madreselva. De esta forma, además de ahorrar en el consumo de agua, obtenemos otras ventajas: reducción del mantenimiento, fijación del terreno del talud,… 
        
Labores generales en el jardín

Si poseemos invernadero, invernáculo o algún lugar donde protejamos las plantas durante el invierno es conveniente airear bien estos lugares de protección en los momentos de mayor calor durante el día. En cambio, no aconsejo sacar todavía las plantas de los invernáculos definitivamente porque se pueden producir heladas tardías primaverales.

Durante la primera semana del mes de marzo debemos terminar de realizar las podas. También es importante ir comprobando que el sistema de riego funciona bien. Hacer limpieza de las tuberías y emisores de agua que hayan podido quedar obstruidos por cualquier elemento durante el invierno. Asegurarnos que los automatismos del sistema hidráulico del riego están preparados para comenzar a trabajar en cuanto comience a subir la temperatura en exceso. 
  
Labores en el césped

En esta época se puede realizar la resiembra del césped en aquellas partes de su superficie donde puedan apreciarse “calvas” que menoscaben el aspecto ornamental del mismo. Al hacer la resiembra es conveniente elegir una mezcla de semillas adecuadas al clima de la zona y al uso al que será sometida la pradera.
Si la meteorología lo permite, a finales del mes de marzo se puede realizar la primera siega. No olvidar airar el césped realizando hendiduras con un horcón que permita la rotura del fieltro que forman las raíces bajo la superficie. Al igual que los arbustos y árboles, el césped necesita una abonado completo de triple acción (nitrógeno, fosforo y potasio), que asegure el crecimiento vigoroso.
     
Preparación de alcorques y parterres

Los acolchados o mulch necesitan algo de mantenimiento aunque muy poco. Además de la limpieza de hojas secas y otros elementos que podamos encontrar en los mismos, es bueno realizar una reposición del mismo en aquellos sitios donde se haya degradado o perdido volumen, de tal manera, que podamos mantener una capa constate de 10 cm en su superficie.

Durante la primera semana del mes de marzo se pueden terminar de plantar arbustos y árboles de hoja caduca, para ello hay que sacarlos del contenedor, agregar tierra vegetal al hoyo de plantación y cubrirlos con mantillo, eliminar mediante poda aquellas partes enfermas o muertas, regar y añadir fertilizante completo que de vigor a la planta durante el crecimiento primaveral.

En el caso de los bulbos de Lilium hay que enterrarlos a una profundidad de 8 o 10 centímetros, dejando una distancia de separación entre unos y otros de 35 centímetros de separación. Esta acción nos permitirá tener una adecuada floración de este hermoso bulbo. Mi flor preferida.
  
Flores en Marzo

Durante este mes podemos encontrar en flor a las especies frutales. En especial son hermosas las del género Prunus, que como planta ornamental en el jardín podemos encontrar el Prunus pisardii, pero que también son hermosas las flores de especies productivas como el almendro.

Durante marzo florecerán especies vegetales de los géneros Magnolia, Forsythia, Camelia, Pieris, Mimosa o Vivurnum. Y por supuesto no podemos olvidar las flores de bulbos como narcisos, jacintos o tulipanes.
  
Accede a la página de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), para conocer la predicción del tiempo para marzo. Pincha aquí.

Autor imagen: Prayitno Fuente: flickr

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