Anuncios

3 de julio de 2014

Diseñando un xerojardín

Un xerojardín no es un jardín de cactus. Aunque el término Xero (seco), puede llevar a engaño, un xerojardín consiste en crear un espacio formado por un conjunto de plantas autóctonas y naturalizadas de la zona donde se va a implantar el jardín agrupándolas en función de sus necesidades hídricas.

Fuente Imagen: Flickr

Con esto no quiero decir que un jardín de cactus sea feo. Un jardín con cactus, suculentas y grava en vez de césped puede ser hermoso además de un xerojardín. Lo que quiero decir es que, por ejemplo, en nuestras latitud un jardín mediterráneo formado por setos de lavanda u otras aromáticas, almezos, buganvillas, pinos y un gran etcétera donde englobamos las plantas que son de aquí o llevan aquí tanto tiempo, lo suficiente, como  para hacernos pensar que llevan formando parte de nuestro paisaje toda la vida, eso, es también un xerojardín.

La “xerojardinería” es un concepto que surge a mediados de los años 70 del siglo pasado. Este nuevo concepto de hacer jardines de bajo consumo de agua, utilizando especies vegetales adaptadas a pocas necesidades de requerimientos hídricos, lo inicia y promueve El Departamento de Agua de Denver, Colorado. Este organismo patentó el término Xeriscape  (unión de xero y landscape del inglés paisaje), para evitar su uso por parte de una marca privada.

No obstante surgieron otro tipo de términos parecidos como Jardín Natural, Naturscape o Paisajismo Inteligente que a fin de cuentas querían decir lo mismo, usar el paisaje natural, las mismas plantas que crecen de forma espontánea en el entorno próximo para conformar un jardín donde apenas se note la mano del hombre en su concepción. Composiciones de plantas, agrupadas y dispuestas en equilibrio que forman un jardín capaz de quedar difuminado con el paisaje circundante.

Ambos conceptos, xerojardín y naturscape, que en realidad se basan en los mismos principios, han recorrido caminos distintos. Y ambos, xerojardín y naturscape, tuvieron inicios complicados.

Los xerojardines comenzaron siendo un conjuntos de plantas cactáceas y agaváceas sobre una superficie árida de grava con lo que en un principio parecían carecer de todo valor estético. En realidad un xerojardín en lo que al diseño se refiere es exactamente igual que un jardín convencional. Se pueden emplear para su concepción los mismos principios de diseño como la repetición, el concepto de menos es más y disponer sus elementos con armonía, así mismo, para la creación de un xerojardín se manejan idénticos conocimientos de riego, de botánica, movimientos de tierra o mantenimiento sin menoscabar su valor ornamental y creando espacios verdes integrados de forma natural con el paisaje.

Por otra parte, en los inicios del naturscape se emplearon especies vegetales que crecen en la naturaleza usando como patrón las gramíneas. Los botánicos, para determinar la proporción de determinadas especies sobre un terreno, utilizan como base un cuadrado fabricado de diversos materiales y que posee 1 m2  de dimensión. Este instrumento de medición se lanza al azar y después se cuentan las especies que crecen en ese metro cuadrado. 

Gracias a este estudio se descubrió que las plantas que crecen en mayor proporción en este metro cuadrado son las gramíneas de ahí que se utilizara como base para diseñar los jardines inspirados en la naturaleza. El problema reside en que, al igual que ocurre en el medio natural, la especie dominante ocupa casi toda la superficie y al final se pierde equilibrio quedando jardines monocromáticos que se asemejan a espacios degradados.

De todo este movimiento nació la new wave (nueva ola) de perennes. Un tipo de diseño continuista con la idea de utilizar como patrón las gramíneas pero, sobre todo, continuista con el uso de plantas autóctonas que crecen espontáneamente creando paisajes naturales. Así que se incluyeron dos  reformas para evitar que la especie dominante se impusiera sobre el resto de plantas. La primera de estas reformas es no incluir un gran número de especies vegetales diferentes en la misma superficie. La segunda reforma consistió en que cada especie se sembraba en superficies aisladas del jardín pero sin que estos aislamientos quedaran visibles en el diseño. El resultado son jardines de enorme contraste estacional por la variedad de acontecimientos que se producen en estos espacios en constante cambio de formas, volúmenes y colores.

¿Dónde nace la necesidad de los jardines de bajo consumo agua? En el cambio climático. La desertización, falta de recursos hídricos, realizar jardines sostenibles que no supongan un sobreesfuerzo para los cada vez más escasos recursos del planeta. Jardines integrados en el medio natural, que se funden con la naturaleza formando parte de ella, no luchan contra ella, pero creados en base a conocimientos técnicos del diseño del paisaje. Jardines que se crean como espacios verdes hermosos y virtuosos, con  potencial ornamental desde su concepción y para el futuro próximo.

Fuente Imagen: Flickr
También te puede interesar:          




¿Te ha parecido interesante este artículo? Participa y deja tu comentario al final del post.

2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Muchas gracias Ángel. Puedes pasar por aquí a comentar cuanto quieras. Recibe un cordial saludo.

      Eliminar